miércoles, 13 de junio de 2018

2018-19


"La amiga estupenda", de Elena Ferrante (miércoles 13, 20h)




Toda obra de arte pertenece a un autor, pero cuando es perfecta tiene algo de anónima. Lo decía Simone Weil, que no vivió lo suficiente para leer a Elena Ferrante, seudónimo de la autora más celebrada de los últimos tiempos. Se podría comparar la tetralogía "Dos amigas" con novelas monumentales ("Los Buddenbrock" o "En busca del tiempo perdido") si no fuera porque la autora ha renunciado a la foto en la solapa para evitar la correspondencia biográfica y dirigir la atención del lector hacia la vida entreverada de dos mujeres: Lila y Lenù. 


El 15 de octubre de 2015 se publicó en España "La niña perdida" (Lumen), cuarta entrega de la saga. Desde que llegara a las librerías el primer volumen ("La amiga estupenda") se ha especulado mucho sobre la identidad de la autora, pero sus editores italianos, Sandro Ferri y Sandra Ozzola, han respetado su deseo de anonimato. Ahora se sabe que Elena Ferrante es mujer, italiana, napolitana, madre, separada y mayor de 60 años. En una entrevista concedida (por correo electrónico) a Vanity Fair, la autora declaraba haber escrito la tetralogía napolitana bajo el hechizo de Mentira y sortilegio de Elsa Morante. Y hasta el nombre de Elsa Morante suena parecido a Elena Ferrante. 


Celia Filipetto, traductora de la versión en español, dice que el único espejo de Ferrante es de su personaje Elena Greco (Lenù). «No he tenido contacto con la autora, ni siquiera por correo electrónico, de manera que todas las dudas que me han ido surgiendo las he resulto sola, consultando a mis colegas y lectores amigos», cuenta a EL MUNDO. «Pero hay algo en su forma de escribir y de meterse en la piel del personaje que la acerca mucho a Lenù. Ambas son escritoras, mujeres, madres, se han separado, tienen hijos... Para mí hay más relación entre el pseudónimo de Elena Ferrante y Elena Greco que con cualquier otra escritora real». El ritmo de la narración es frenético y avanza en movimiento pendular: entre el hiperrealismo de la écriture féminine y la ensoñación vaporosa. «En ocasiones el estilo resulta expresamente descuidado. En otras, la autora es capaz de describir con precisión de cirujano las sutilezas del pensamiento, de despachar un monólogo interior con un par de insultos en napolitano o de exponer la situación política de Italia con gran claridad y concisión. Mi mayor preocupación como traductora fue que todo eso se reflejara de un modo parejo en las cuatro entregas».


El lenguaje sirve además de recurso argumental, pues son las palabras las que unen, separan y terminan salvando a las dos mujeres. Lila desaparece en las primeras páginas de La amiga estupenda y es Lenù quien cuenta la historia de sus vidas. «En la primera novela, Lenù dice que Lila es esa amiga estupenda del título. Y lo mismo piensa Lila de Lenù, aunque no lo llega a decir. Creo que Lenù escribe sobre Lila porque se lo debe a sí misma. Son amigas porque a pesar de los desencuentros y de las diferencias se quieren y se admiran». 



Lila y Lenù son las dos mitades de una misma mujer, pero también la forma y el fondo del estilo literario de Ferrante. «Una es osada y moderna, la otra cautelosa y más tradicional. Pero no se repelen, todo lo contrario: esa obsesión por escribir de Lenù, que a Lila le falta, su deseo por emular su capacidad para pensar y elaborar ideas es lo que terminará convirtiéndola en una gran escritora». Si en la ecuación aristotélica Lina es el logos (intelecto) y Lenù el pathos (emoción), se podría decir que la crítica ha encumbrado a Ferrante precisamente por la honestidad (ethos) con que analiza los bajos fondos mentales de la mujer. ¿Estamos ante la gran novela feminista de los últimos tiempos? «El feminismo está presente en las vidas de las protagonistas, si por feminismo entendemos darse cuenta de hasta qué punto influye en las propias circunstancias el haber nacido niña», dice Filipetto. 

«Cuando ambas se hacen mayores, Lila se convierte en feminista, pero más por su rebeldía y su defensa de la justicia, mientras que Lenù, que ha estudiado, dota de un bagaje intelectual más razonado a esa percepción de la diferencia de poderes ligada al sexo». La tetralogía Dos amigas es un gran libro dividido en cuatro partes. 

«Aunque cada volumen incluye un índice de personajes y una breve descripción de sus circunstancias, no conviene saltarse el orden». "La niña perdida" parte de la premisa de que, en la vida, las cosas siempre pueden ir a peor. «A medida que va escribiendo, Lenù explora en qué medida su obsesión por analizar el mundo y contárnoslo está vinculada a su amistad con Lila. El final es redondo y no decepcionará. Es todo lo que puedo adelantar. Estoy convencida de que Lila llegará a leer su propia historia contada por su amiga estupenda».

Fuente: http://www.elmundo.es/cultura/2015/11/15/564799d446163f0f1f8b457c.html




La amiga estupenda constituye la primera novela de una tetralogía alumbrada por Elena Ferrante bajo el título general de “Dos amigas”. Antes de comenzar con el análisis de La amiga estupenda quiero hacer algunas advertencias: únicamente he leído este libro, ninguno de los tres restantes que componen la saga; la obra se está vendiendo francamente bien y, en términos generales, las críticas que ha recibido no sólo no son malas sino que algunas resultan extraordinariamente laudatorias; la presente reseña constituye una total excepción a la regla general que acabo de indicar.

Poco se sabe acerca de la verdadera identidad de Elena Ferrante. El motivo oficial es su deseo de poner énfasis en los contenidos que escribe y no en la personalidad de quien lo hace; mi sospecha después de leer esta novela es que tras la respetable decisión hay bastante más de mercadotecnia, promoción y comunicación que de preocupación por la preservación de los valores literarios de su trabajo.

Entre su producción anterior a la serie “Dos amigas” se encuentran textos como El amor molesto, Los días del abandono o La hija oscura, todos ellos disponibles para la comunidad castellano parlante en diferentes editoriales. No obstante, los tres textos se refundieron en Crónicas del desamor bajo la edición de Lumen.

La amiga estupenda narra la relación entre Elena Greco (Lenuccia o Lenù) y Raffaella Cerullo (Lina o Lila) a partir del trasfondo de un barrio de Nápoles de finales de los años cuarenta y década de los cincuenta. Los vaivenes de la amistad, el proceso de crecimiento personal e intelectual que acompaña a la infancia y a la adolescencia, las siempre difíciles relaciones entre vecinos de inmuebles colindantes, la atmósfera opresiva de la ciudad, la sombra alargada de la Camorra… constituyen algunas de las líneas directrices propuestas por la autora para la conformación de su novela.

En principio los mimbres arriba apuntados parecen adecuados para confeccionar un buen cesto. Pero el resultado final dista bastante de conseguirlo: ni los personajes gozan del suficiente vigor literario ni las situaciones descritas contribuyen a generar la emoción del lector ni la urdimbre narrativa resulta lo suficientemente sólida para aguantar los embates del examen mínimamente crítico sobre la calidad del texto.

Lamento tener que expresarlo en términos tan severos pero la novela me aburrió desde el comienzo hasta el final. La lectura de sus capítulos no me ha producido ninguna clase de placer y sí unas considerables dosis de tedio, irritación y perplejidad.

Cada vez que leo un libro me gusta confeccionar una pequeña ficha sobre el mismo. En ella indico determinados aspectos que más me han llamado la atención, subrayo una idea atractiva, selecciono alguna frase que me ha parecido de particular interés por su ingenio o enjundia… Por desgracia la ficha sobre La amiga estupenda permanece tan en blanco como cuanto comencé con la obra.

Hay quien pretende identificar a Elena Ferrante con la nueva Elsa Morante. Tras haber recorrido las páginas de La amiga estupenda mi conclusión es que o bien no ha leído ni uno solo de los libros de la autora nacida en Roma (desde su inicial Mentira y sortilegio con el que ganó el Premio Viareggio de 1948 hasta Aracoeli publicada casi 35 años después) o pretende tomarnos el pelo a base de bien.

Como anticipé, "La amiga estupenda" constituye la primera entrega de la tetralogía titulada “Dos amigas”. La novela se completa con "Un mal nombre", "Las deudas del cuerpo" y "La niña perdida". Todas ellas han sido publicadas por la editorial Lumen. Quizá la lectura completa de la serie pudiera contribuir a cambiar el juicio de valor que me ha merecido el libro. No seré yo quien lo intente.


Fuente: http://cincuentopia.com/la-amiga-estupenda-elena-ferrante/


Entrevista a Elena Ferrante

 "Desgraciadamente La amiga estupenda jamás será el Juego de tronos italiano”

Casi sin querer, dos amigas napolitanas, Elena y Lila, conquistaron hace unos años a los lectores de todo el mundo. Eran, son, las protagonistas del deslumbrante cuarteto de novelas escrito por Elena Ferrante, una epopeya que abarca seis décadas y se despliega hasta formar el retrato de un barrio, una ciudad y un país que atraviesa a trompicones el siglo XX. Ahora que ese retrato se está convirtiendo en serie de televisión, Ferrante comenta el proyecto.

JASON HOROWITZ (THE NEW YORK TIMES BOOK REVIEW) | 09/06/2017 


La pasión de Ferrante por Nápoles es una constante en su obra.  

Me puse en contacto con la novelista Elena Ferrante -que ha tomado la decisión de permanecer en el anonimato y publicar con seudónimo, a pesar de los rumores y las investigaciones empeñadas en desvelar su identidad- a raíz de un artículo que escribí para The New York Times sobre un casting realizado en la ciudad de Nápoles. Buscaban a niños para interpretar los papeles protagonistas de una serie para la televisión basada en su popular novela La amiga estupenda (2013), primera parte de su espléndida tetralogía Dos mujeres, formada también por Un mal nombre, Las deudas del cuerpo y La niña perdida (todas ellas publicadas por Lumen en España).

Ferrante se lo tomó con mucha calma, y se retrasó bastantes días en la entrega de sus respuestas por correo electrónico -todo sea por preservar el anonimato. Aún así, sus ideas y la espera han valido la pena. La escritora italiana sabe que el tránsito de la letra impresa a la pantalla va a cambiar sustancialmente la percepción de la historia que tienen sus lectores, como ocurre con tantas novelas llevadas al cine, por eso le intriga saber cuál va a ser su contribución, si va a poder decidir sobre el guión, si reconocerá, en definitiva, su historia.

Pregunta.- ¿Qué se siente al ver a todos estos niños, muchos de ellos procedentes de barrios verdaderamente desfavorecidos de la ciudad, haciendo cola en Nápoles con la esperanza de ser Lila y Lenù (diminutivo de Elena). Es sabido que los libros han recibido grandes elogios en medio mundo, pero me pregunto qué ideas y qué sentimientos evoca en usted el hecho de que las novelas hayan entrado en las vidas de unos niños no muy diferentes de los que usted describe.
Respuesta.- Para mí ha sido un cambio radical. Los personajes, el barrio... todo se creó a partir de las palabras, y sin embargo, ahora se está trasladando de la literatura a la pantalla. Van a abandonar el mundo de los lectores y a entrar en el vasto mundo de los espectadores; se encontrarán con personas que nunca han leído nada sobre ellos, y con otras que, por circunstancias sociales o por decisión propia, nunca lo harían. Es un proceso que me intriga. La esencia de los libros se reelabora según otras reglas y prioridades, y eso cambia su naturaleza. Los niños que se presentan a las audiciones son el primer indicio. Saben muy poco o nada de libros; son espectadores que tienen la esperanza de convertirse en actores, ya sea por juego o como una tentativa de liberación.

El negocio del espectáculo
P.- Usted ha descrito los personajes con claridad, y a partir de sus descripciones, el director de la serie y los productores tienen una idea precisa de lo que están buscando, y creen que los niños que se han criado en entornos difíciles son los mejores para transmitir el espíritu de esos pequeños. ¿Qué piensa usted? 
R.- Los niños actores interpretan a los niños como los adultos piensan que son. Los que no son actores tienen la posibilidad de liberarse del estereotipo, en particular si el director es capaz de encontrar el equilibrio apropiado entre verdad y ficción. Hablando con franqueza, muchos de esos niños, la mayoría supongo, nunca han oído hablar de Elena Ferrante o de las novelas napolitanas. La mayoría solo tienen imágenes de las estrellas de la televisión revoloteando en sus mentes. 

P.- ¿Le preocupa -a usted, que ha evitado deliberadamente el camino del estrellato- que la histeria que rodea a las audiciones pueda fomentar la obsesión por la fama que tantos jóvenes tienen actualmente? 
R.- Hay niños que toman sus modelos de los mitos del cine o de la televisión. Desde luego, no del universo escrito. Quieren estar en la pantalla, en el centro del escenario, convertirse en estrellas mediáticas. Y no es su culpa en absoluto; es el aire que se respira en el mundo de los adultos, y en consecuencia, en el suyo. En la actualidad, formar parte de la televisión es una de las aspiraciones más poderosas de las masas, y cualquiera, pobre o rico, culto o inculto, lo considera una oportunidad extraordinaria.

P.- Por otra parte, ¿le parece que puede ser una oportunidad para introducir a los niños, muchos de ellos de familias con escasos recursos, en el gozo de la lectura? No me refiero a que lean solo sus libros, sino a conseguir que se interesen por los libros en general.
R.- Naturalmente; espero que eso sea lo que ocurra, pero la oportunidad de la que estamos hablando tiene poco que ver, si es que tiene que ver algo, con la lectura. Los niños están ahí para formar parte del negocio del espectáculo y nada más. Esto no significa que algunos no descubran que todo empezó por un libro; que detrás del mundo del negocio del espectáculo, con sus múltiples partes móviles y su ostensible flujo de dinero, siempre está, aunque sea en una posición subordinada, el poder evocador de la escritura y la lectura.

La energia de las ciudades
P.- ¿Qué espera de esta serie por lo que respecta a su efecto sobre Nápoles y a la imagen de la ciudad en el mundo, sobre todo después del retrato poco halagador que ofrecían la película y la popular serie de televisión Gomorra, basada en el libro de Alberto Saviano?
R.- Las ciudades no tienen una energía por sí mismas. Su energía es resultado de la densidad de su historia, del potencial de su literatura y su arte, de la riqueza emotiva de los hechos humanos que tienen lugar contra ese telón de fondo. Espero que el relato visual suscite emociones auténticas, sentimientos complejos e incluso contradictorios. Eso es lo que hace que nos enamoremos de las ciudades.

La pasión de Ferrante por Nápoles permea toda su obra, desde su primera novela, El amor molesto (1992). En una entrevista con The Paris Review, Ferrante recuerda cómo “desde hacía años tenía en mi mente historias sobre la periferia de Nápoles, donde nací y crecí. Recordaba gritos, escenas de violencia doméstica de las que había sido testigo cuando era niña, y nutrí a Delia, la protagonista, de esos recuerdos. Utilizando ese material disperso, escribí muchas historias.”

                               

P.- ¿Quiere dar su visto bueno a los niños antes de que los seleccionen oficialmente para el papel? ¿Quiere asegurarse de que son fieles a lo que usted ha imaginado?
R.- Yo no tengo esa capacidad ni ese poder en la producción. Por supuesto, me gustaría mucho intervenir, pero lo haría con cautela y sabiendo que no tendría ningún sentido decir que Lila tiene poco o nada que ver con esta niña, con esta cara, con esta mirada, con esta manera de moverse, y cosas así. Ninguna persona real coincidirá nunca con la imagen que el lector o yo misma tenemos en nuestras mentes. La razón es que el universo escrito define, como es lógico, pero, por naturaleza, deja mucho a la imaginación del lector. La imagen visual, por el contrario, restringe esos límites; está destinada a dejar siempre fuera algo que las palabras inspiran, algo que siempre es importante.

P.- Entonces, ¿cuál ha sido su participación en la producción? El director y los productores comentan que usted enviaba notas sobre el guion y que les ayudó a diseñar el escenario cerca de Caserta. ¿A qué quiere que se parezca ese escenario?
R.- El barrio es una combinación de diferentes sitios de Nápoles que conozco bien. Es lo que pasa siempre cuando escribo, tanto con las personas como con las cosas. No sé lo que ocurrirá en la pantalla. Por ahora, mi contribución al diseño del escenario se ha limitado a unas cuantas notas sobre si su aspecto era el adecuado. En cuanto a la colaboración en el guion, no tengo las aptitudes técnicas para hacerlo, pero leo los textos y mando notas. Todavía no sé si las tendrán en cuenta o no. Es muy probable que las usen más adelante, cuando se redacte la versión definitiva.

Las protagonistas de ‘La amiga estupenda’. (Fuente: HBO España)

Un relato realista
P.- Me han contado que se imagina la serie como un cuento de hadas, que no tendrían que tener miedo de ir más allá del libro y presentar a los malos con aspecto de monstruos y cosas así. ¿En qué medida quiere que sean fieles a las novelas?
R.- No, no. Es un relato realista. Es la infancia la que está teñida por los elementos de la fantasía, y desde luego, Lila también. En cuanto a la fidelidad al libro, espero una fidelidad compatible con las necesidades del relato visual, que utiliza unos medios distintos de los de la escritura para lograr los mismos efectos.

P.- HBO participa en la producción. ¿Espera -o teme- que sea el próximo fenómeno a escala mundial, que sea el Juego de tronos de Italia?
R.- Por desgracia, La amiga estupenda no ofrece la misma clase de elementos argumentales. 

El enigma perdido de Ferrante
Tras años de especulaciones sobre la verdadera identidad de Elena Ferrante, el año pasado un periodista italiano desveló el enigma: era la traductora napolitana Anita Raja (1953). La reacción de Anita (que sus editores se apresuraron a negar) no se hizo esperar y publicó una serie de tuits en los que confesaba que sí, que ella era Elena Ferrante pero que “esto no cambia nada en la relación de los lectores con los libros de Ferrante. Esos libros son y seguirán siendo de Elena, no míos. No pretendo hablar, de ninguna manera, en primera persona, ni dar entrevistas ni declaraciones”.

Sin embargo, en la entrevista que mantuvo con The Paris Review en 2015 dejaba aún más clara su postura: “Todavía estoy muy interesada en testificar contra la autopromoción obsesivamente impuesta por los medios de comunicación. Esta demanda disminuye la obra de arte real, sea cual sea el arte, y se ha vuelto universal. Los medios simplemente no pueden discutir una obra de literatura sin señalar a algún escritor-héroe. Y, sin embargo, no hay obra literaria que no sea el fruto de la tradición, de muchos talentos, de una especie de inteligencia colectiva. Disminuimos injustamente esta inteligencia colectiva cuando insistimos en que haya un solo protagonista detrás de cada obra de arte. Comprender que mis libros se publicarían sin que apareciese nada mío físico ni concreto junto a los volúmenes, me hizo ver algo nuevo sobre la escritura. Me sentí como si hubiera liberado las palabras”.

Fuente: http://www.elcultural.com/revista/letras/Elena-Ferrante-Desgraciadamente-La-amiga-estupenda-jamas-sera-el-Juego-de-tronos-italiano/39735




Elena Ferrante (Nápoles, 1943) es el pseudónimo de una escritora italiana.

En una entrevista otorgada via email al periodista Paolo Di Stefano, Ferrante declaró:

"No me arrepiento de mi anonimato. Descubrir la personalidad de quien escribe a través de las historias que propone, de sus personajes, de los objetos y paisajes que describe, del tono de su escritura, no es ni más ni menos que un buen modo de leer."

El 4 de octubre de 2016, Anita Raja confirmó a través de Twitter que, tal como se acababa de publicar en la prensa, ella era Elena Ferrante. No obstante, pedía privacidad anunciando que no quería volver a hablar sobre ese tema.

Sin embargo, días después Tommaso Debenedetti, famoso por publicar numerosas entrevistas falsas a famosos, confesaba haber sido el autor del falso perfil en Twitter de Anita Raja declarando ser Ferrante.  No obstante, al mismo tiempo confirmaba que después había hablado con Anita Raja, quien le había confesado su identidad con la famosa autora. Aunque la fiabilidad de Debenedetti es escasa por sus habituales engaños, en este caso y dadas la investigaciones paralelas realizadas por periodistas que siguieron la pista del dinero de los derechos de autor, la identidad de Anita Raja como Elena Ferrante parece confirmada. 

En 2002 publicó I giorni dell'abbandono (Los días del abandono) que en 2004 fue traducida al español. Al año siguiente se estrenó la película dirigida por Roberto Faenza.

«L'amica geniale», 2011, fue el primer volumen de la tetralogía «Dos amigas», que reconstruye la trayectoria de dos mujeres y traza un gran fresco histórico y social de los años cincuenta del siglo XX hasta el presente. Tiene la apariencia de un simple relato popular (se ve en su éxito en Italia, Francia o España), susceptible de ser adaptado al cine o mejor aún a la TV con facilidad. Sandra Ozzola, una de los dos editores italianos (E/O), decía orgullosamente sobre el secreto de la autoría: «Confieso que yo he empujado a la Ferrante para que escribiese este libro. Solo yo y Sandro conocemos su identidad, y es la única condición que puso para que pudiésemos seguir editándola».

Obra publicada

Novela
L'amore molesto, Roma, E/O, 1992. (El amor molesto, Destino, 1996, trad. de Juana Bignozzi)
I giorni dell'abbandono, Roma, E/O, 2002. (Los días del abandono, Salamandra, 2004, trad. de Nieves López Burell)
La figlia oscura, Roma, E/O, 2006. (La hija oscura, Lumen, 2011, trad. Edgardo Dobry)
L'amica geniale, Roma, E/O, 2011. (La amiga estupenda, primer volumen de la saga Dos amigas, Lumen, 2012, trad. de Celia Filipetto)
Storia del nuovo cognome, L'amica geniale volume secondo, Roma, E/O, 2012. (Un mal nombre, segundo volumen de la saga Dos amigas, Lumen, 2013, trad. de Celia Filipetto)
Cronache del mal d'amore, Roma, E/O, 2012. (Crónicas del desamor, Lumen, 2011, recopilación de las tres primeras novelas de la autora)
Storia di chi fugge e di chi resta, L'amica geniale volume terzo, Roma, E/O, 2013. (Las deudas del cuerpo, tercer volumen de la saga Dos amigas, Lumen, 2014, trad. de Celia Filipetto)
Storia della bambina perduta, L'amica geniale volume quarto, Roma, E/O, 2014. (La niña perdida, cuarto volumen de la saga Dos amigas, Lumen, 2015, trad. de Celia Filipetto)

Cuentos infantiles
La spiaggia di notte, Roma, E/O, 2007. (La muñeca olvidada, Lumen, 2016, trad. de Celia Filipetto)
Ensayos
La frantumaglia, Roma, E/O, 2003.







miércoles, 16 de mayo de 2018

"Los caballos de dios", de Mahi Binebine (miércoles 16, 20h)



A pesar de tratarse de un país con algunas zonas prósperas, Marruecos está repleto de bolsas de pobreza, conformadas con gente sin esperanza, cuya máxima aspiración es emigar algún día a Europa. La narración de "Los caballos de Dios" la realiza uno de los jóvenes protagonistas en primera persona y lo hace después de muerto. Se trata de un muchacho que se ha hecho estallar en un hotel de Casablanca junto con sus amigos, después de haber sido captado por el islamismo radical. Ahora, desde las sombras de la muerte, mientras se va advirtiendo que quizá los cuentos de un paraíso reservado a los combatientes suicidas que han ayudado a convencerlos de emprender la acción, son una mentira y que la muerte es siempre la misma oscuridad, suceda como suceda.



El protagonista ha nacido en Sidi Moumen, un barrio de chabolas junto a un vertedero. Un lugar desolado, cuyos habitantes viven su día a día envueltos en una miseria inimaginable para las mentes occidentales. Los más jóvenes de entre ellos dedican la jornada a remover la basura para encontrar cualquier material que tenga algún valor. Pero su verdadera ilusión se encuentra en el equipo de fútbol que conforman: las Estrellas de Sidi Moumen . Todos los domingos disputan encuentros contra equipos de los barrios vecinos que acaban siempre en violentas peleas. Los muchachos no conocen otra forma de vida, intuyen que hay algo mejor, pero aceptan su suerte e intentan sobrevivir a los sinsabores de la existencia, materializados en familias desestructuradas en las que también anida la semilla de la violencia.


                      

Este caldo de cultivo va a ser aprovechado por un personaje carismático, el religioso Abu Zubeir, que va a captar a estos chicos hablándoles de la lucha que el islam sostiene contra occidente, ordenada por Alá. Frente a la presunta decadencia de las democracias europeas y sus costumbres impías, les ofrece la pureza de la religión Finalmente, cuando ha captado sus mentes, les exige sus cuerpos y les ofrece el gran honor de ser protagonistas de un atentado suicida, acción que les llevará directamente al paraíso. No hace falta mucho para convencerlos. Halagados por la confianza que manifiesta en ellos el líder supremo, acatan la orden y se preparan para atacar un hotel repleto de turistas. Las palabras que les dedica Abu Zubeir en su última noche resumen una de las filosofías del islamismo: usar a los desesperados como carne de cañón, ofreciéndoles lo que más anhelan: un sentido a sus existencias:

Acordaos de que esta noche, hijos míos, os esperan muchos retos. Pero tenéis que encararos con ellos y entenderlos. Ya no es hora de juegos. Ha llegado el momento del juicio. Debemos, pues, usar estas horas para pedirle perdón a Dios. Tenéis que estar convencidos de que ya casi no os queda tiempo de vida. Luego, comenzaréis una existencia de beatitud, el paraíso infinito. Sed optimistas. El Profeta siempre era optimista. Rezad, pedidle ayuda a Dios. Seguid rezando toda la noche. Habéis jurado morir y habéis renovado el juramento por amor a Dios. Es algo que os honra. Me hago cargo de que todo el mundo aborrece la muerte; todo el mundo la teme. Pero recordad estos versículos que dicen que desearíais la muerte, ante de encontraros con ella, solo con estar al tanto de cuál será la recompensa posterior. 


"Los caballos de Dios" es una novela dura, sin concesiones, un retrato sociológicamente fiel de la vida de los desheredados de la Tierra, capaces de arrojarse a cualquier causa desesperada que les ofrezca una salida que consideren digna a unas vidas que ellos mismos consideran vacías, puesto que cualquier mejora en su situación económica jamás va a ser comparable al nivel de vida del enemigo occidental, que goza de ella a través de la explotación de los hermanos musulmanes. Bien es cierto que tiene unas coordenadas geográficas muy determinadas y sirve sobre todo para reflejar las razones que llevaron a los terroristas suicidas de Casablanca del año 2003 a emprender su acción. Escuchar a un monstruo que ha sido abducido por un monstruo mayor, es una manera de entender muchas cosas.

Fuente: http://es.globedia.com/caballos-dios-mahi-binebine-razones-monstruo


En 2012 se estrenó la adaptación cinematográfica de la novela, dirigida por Nabil Ayouch. Recibió la "Espiga de Oro" a la mejor película en Seminci - Festival de Cine de Valladolid. 






Tráiler de "Los caballos de dios" (2012)





Mahi Binebine (Marrakech, 1959) es un pintor, escultor y escritor marroquí.


Se instala en París en 1980 para proseguir sus estudios de matemáticas, de las que fue maestro durante ocho años.

Posteriormente se consagra a la escritura y a la pintura. Sus novelas han sido traducidas a una docena de idiomas. Reside en Nueva York desde 1994 a 1999. Sus pinturas forman parte de la colección permanente del Solomon R. Guggenheim Museum de Nueva York. Desde 2002 reside en Marrakech.




En "El último viaje de Mamaya", el autor recurre a un episodio de su propia historia familiar. Su hermano Aziz fue uno de los jóvenes oficiales que habían participado en el fallido golpe de Estado contra el rey Hassan II en 1971. Durante 18 años, fue encarcelado en el campo del desierto de Tazmamart, en condiciones de brutalidad inimaginable y casi indescriptible. De los 56 presos, sólo la mitad sobrevivieron, entre ellos, Aziz Binebine. El compañero de Mahi Binebine, el escritor Tahar Ben Jelloun, tomó esta historia como base para su controvertida novela, Cette aveuglante absence de lumière (traducida al castellano como "Esta ausencia cegadora de luz").




La traducción al inglés de la novela "Cannibales, Welcome to Paradise" (en castellano traducida como "La patera"), fue preseleccionada para el Independent Foreign Fiction Prize en 2004.



Inspirada en la vida de su padre, su última obra, "Yo, bufón del rey", fue finalista del premio Renaudot 2017. 

«Nací en una familia shakespeariana -cuenta Binebine, hijo de aquel bufón y que vivió en primera persona la tragedia familiar-, entre un padre que pasó cuarenta años en la corte del rey y un hermano encerrado en un presidio del sur. Para seguir al servicio de Su Majestad, mi padre renunció a su mujer y a sus hijos. Abandonó a su suerte a mi hermano, cuya ausencia atormentó a mi familia durante veinte años. Esclavo consentido, afrontó un destino solitario. Hace años que intento contar esta historia. Aquí la tenéis: tiene la fantasía del cuento lejano y la gravedad de la tragedia humana».





miércoles, 18 de abril de 2018

"Nada", de Carmen Laforet (miércoles 18, 20h)




El nombre de Carmen Laforet quedará siempre unido en la memoria colectiva a su más lograda creación, "Nada". Como un trasunto de su propia vida, la novela sigue el itinerario iniciático de la joven Andrea, que, a finales de 1939, llega a Barcelona, cargada de ilusiones y dispuesta a emprender sus estudios universitarios. Pero sus ansias juveniles chocan con el mundo gris, cargado de violencia, que representan su abuelas y sus tíos, que la acogen en su casa. 

Laforet supo transmitir en esta obra, escrita con un estilo literario que supuso una corriente de aire fresco en la prosa de la época, la lenta agonía de la pequeña burguesía de posguerra. Los personajes adultos de la novela caminan desorientados por un territorio cargado de temores y heridas mal cicatrizadas. Frente a ellos, Andrea y su amiga Ena representan una nueva generación que ve cómo sus ansias de crear un mundo diferente son sistemáticamente abortadas. 

"Nada", una de las novelas escritas en castellano más traducidas, refleja la realidad cotidiana de unos seres angustiados, ubicados en la posguerra española y cuya existencia recuerda una pesadilla llena de discordias, confrontaciones y frustraciones. El dolor y el pesimismo son ejes vertebradores de la narración, que se reflejan en sus personajes y en el punto de vista de Andrea, una muchacha que irá madurando a lo largo de su estancia en Barcelona.

                     

Las relaciones entre los protagonistas de la novela dibujan una estructura que entronca con el tremendismo literario y con el existencialismo filosófico.

La crítica que ha analizado la obra define su género como una novela bildungsroman, esto es, una obra narrativa de crecimiento personal, de búsqueda de la propia identidad o de aprendizaje –recordemos la edad temprana en la que la autora la publicó. Andrea, la protagonista, necesita encontrarse a sí misma ante una sociedad hostil, depauperada por la posguerra y llena de escollos. A lo largo de la narración se encuentra con múltiples situaciones que la obligan a evaluarse y a aprender de sus experiencias.


La estructura externa de la novela podemos clasificarla como clásica. Es un relato lineal narrado en primera persona desde una perspectiva temporal no muy alejada –apenas unos años después de los hechos-. Aparentemente posee un final propio de estructura abierta, como si pudiera continuar la acción en Madrid, aunque lo cierto es que el tiempo transcurrido en Barcelona es ya una puerta cerrada que nunca más se abrirá.

Edgar Neville dirigió en 1947 la adaptación cinematográfica de "Nada".




Carmen Laforet (Barcelona, 1921 – Madrid, 2004). Con dos años de edad se trasladó con su familia a las islas Canarias. A los dieciocho años, una vez finalizados los estudios de bachiller, decidió regresar a Barcelona para estudiar las carreras de filosofía y letras y derecho, si bien no acabó ninguna de las dos. Poco satisfecha de su paso por la universidad, cuando contaba veintiún años se fue a vivir a Madrid, donde conocería al periodista y crítico literario Manuel Cerezales, quien la animó para que prosiguiera con sus recién iniciados pinitos literarios. Dos años más tarde, en 1944, presenta su novela "Nada" al recién creado Premio Nadal.


Transcurridos dos años desde su triunfo literario, su vida privada también cambió positivamente cuando contrajo matrimonio con Manuel Cerezales, del que tendría cinco hijos, dos de ellos escritores, Cristina y Agustín.

Consagrada ya como una de las mejores narradoras de la realidad española de la época, los años que siguieron fueron intensos. En 1948 la Real Academia Española la distinguió con el Premio Fastenrath por su primera novela, mientras ella seguía escribiendo cuentos y artículos periodísticos.










Su producción literaria tuvo en ese período tres hitos, las novelas que siguieron a "Nada". En 1952 publicó "La isla y los demonios", donde evocaba los años de su infancia y adolescencia en Canarias. Tres años después vio la luz "La mujer nueva", un título que podría ser el relato de su «reconversión» al catolicismo tras unos años de agnosticismo. Esta novela fue la ganadora del Premio Menorca de Novela y al año siguiente le valió a su autora el Premio Nacional de Literatura otorgado por el Ministerio de Cultura, aunque también más de un problema con la censura eclesiástica. En 1963 su creciente prestigio hizo que Editorial Planeta se interesara por su obra y publicara "La insolación", prevista como la primera entrega de una trilogía titulada "Tres pasos fuera del tiempo".

Durante unos años más siguió publicando relatos cortos, artículos y hasta un libro de viajes en 1967 ("Paralelo 35"), relacionado con sus viajes en EEUU. La década de los setenta estuvo marcada por sus frecuentes depresiones, la separación de su marido y un rechazo cada vez mayor de la vida pública.

Sobre las razones de su aislamiento y búsqueda de la intimidad habla Laforet en "Puedo contar contigo", una colección de cartas cruzadas con su amigo Ramón J. Sender, al que conoció en 1965 durante su estancia en EEUU. La recopilación y edición de los textos la realizó su hija Cristina Cerezales en 2003. A medida que pasaban los años, la memoria de la fértil escritora se debilitaba y su salud física menguaba. Finalmente, enferma de Alzheimer, Carmen Laforet fallece el 28 de febrero de 2004.

Póstumamente se publicó "Al volver la esquina", novela escrita en la década de los setenta a manera de diario en torno a un pintor bohemio, y que correspondería a la segunda entrega de la triología iniciada con "La insolación".

Carmen Laforet, la mujer frágil, tímida y huidiza, que a veces se confunde con la protagonista de la novela que le dio la fama, supo conquistar un puesto destacado junto a colegas de su generación como Camilo José Cela, Antonio Buero Vallejo o Miguel Delibes, quien la definió muy acertadamente como «la mujer nueva cuando apenas había mujeres en la literatura». En efecto, Carmen Laforet, Ana María Matute, Carmen Martín Gaite y Josefina Aldecoa fueron algunos de los pocos nombres femeninos que desafiaron el oscuro papel reservado a la mujer en la España franquista.

Extinguido el fulgor de la Generación del 27 y con un gran número de escritores víctimas de la guerra o en el doloroso exilio, la generación de posguerra abría caminos nuevos a las letras. Pronto Carmen Laforet logró el respeto y la admiración de sus contemporáneos, como Juan Ramón Jimenez, el cual, glosando la obra maestra de la escritora, hablaba de «la belleza tan humana de este libro que se nutre hoja tras hoja de la sustancia propia de la escritura».



Documental "Carmen Laforet, la chica rara"



martes, 13 de marzo de 2018

"Tres días y una vida", de Pierre Lemaitre (miércoles 14, 20h)



Si damos por válido el sistema de etiquetaje obsesivo propio del medio editorial ‑según el cual Pierre Lemaitre sería un escritor de novelas negras que un buen día 'dio el salto' con una obra literaria magistral ('Nos vemos allá arriba', Premio Goncourt 2013)‑, esta sería una novela de síntesis: todo su argumento da vueltas en torno a un crimen del que tenemos noticia en las primeras páginas, pero no fía su avance a la investigación de quién lo ha cometido, ni exactamente al intríngulis de si será finalmente detenido o no. La novela es, al contrario, una bellísima indagación literaria en torno a conceptos como el azar, la culpa, la posibilidad de redención. Críticos, libreros, editores y demás podrán ocuparse de disertar sobre si eso la sitúa dentro o fuera del género policial. Al lector le dará igual. El lector estará atrapado desde el principio por el buen uso de algunos recursos en los que Lemaitre había demostrado ya antes su maestría. El primero y fundamental es su manejo del punto de vista. 'Tres días y una vida' está contada en tercera persona, con una aparente neutralidad que se desliza, a voluntad del autor, hacia el punto de vista de su protagonista, Antoine. Antoine es un niño. Muchos buenos escritores han fracasado en el intento de mostrar la lógica del mundo a partir de la mirada de un niño, en un empeño que, casi indefectiblemente, acaba por teñir la voz narradora de lugares comunes, simplismos excesivos y cursilerías. Aquí no. Lemaitre acierta al no querer transmitirnos la voz, sino la mirada de Antoine, que ha cometido un error gravísimo y va a cargar con sus consecuencias toda la vida.


O no. O sí. Porque ese es el segundo gran mérito de Lemaitre en esta novela: su argumento homenajea la imprevisibilidad de la vida, enfrenta al lector continuamente con el fracaso que espera a quien pretenda anticiparse a los acontecimientos, y sin embargo transmite en todo momento una sensación aplastante de coherencia, como si todo lo que sucede en la novela estuviera dictado por una lógica indiscutible. Todas las cosas importantes que ocurren en la vida de Antoine se deben al azar -es decir, podrían perfectamente no haber ocurrido- y sin embargo en ningún momento tenemos la sensación de que esté forzando la casualidad según su conveniencia. Estamos ante una novela de buenos y malos: el bueno es Antoine, a quien quisiéramos proteger por muchas maldades que cometa; el malo es el destino, que lo somete a una vigilancia terrible, aunque paradójicamente pueda acabar perdonándolo.

Hay unos cuantos elementos en 'Tres días y una vida' que ya son marca de la casa: el primero es la influencia de lo extraordinario en el entorno de lo cotidiano. En esta ocasión, además, los sucesos se dan en un pueblo campestre que, activados todos los resortes propios de las sociedades provincianas, se convierte en una olla a presión a punto de estallar en cualquier momento y acompaña como un coro griego todas las decisiones que va tomando Antoine, llevado por la obsesión de su culpa. La obsesión: de nuevo, un rasgo común en la obra de Lemaitre, llevado hasta extremos caricaturescos en novelas como 'Vestido de novia', pero manejado aquí con una inteligencia exquisita.

Enrique de Hériz
http://www.elperiodico.com/es/ocio-y-cultura/20160920/critica-tres-dias-vida-pierre-lemaitre-5390453




Autor, guionista y psicólogo francés, Pierre Lemaitre nació en Paris el 19 de abril de 1951. Es conocido por su labor literaria centrada en el género negro y policial, así como por su trabajo como guionista para la industria del cine y televisión. Durante años trabajó como profesor para adultos, concretamente enseñando comunicación, cultura general y literatura destinada a bibliotecarios. Se casó a la edad de 50 años con Pascaline y con 60 nació su primer hijo. En 2015 se convirtió en Embajador Secours populaire.


Su llegada al mundo de la literatura se produjo de manera tardía, con 56 años, dando sus primeros pasos dentro del género negro. En este campo habría que destacar los libros protagonizado por Camille Verhoeven, su personaje fetiche. Sin embargo, dio el salto a la primera plana de la literatura en 2013 con "Nos vemos allá arriba", obra alejada del género policial y con la que logró el prestigioso Premio Goncourt, convirtiéndose en uno de los best-sellers del año.



A partir de "Nos vemos allá arriba" su obra ha sido traducida a más de veinte idiomas y se ha comenzado a publicar también su obra policial, que hasta el momento no había dado el salto al mercado en castellano. Entre sus obras más conocidas está  su primera novela "Irene" (Travail soigné, 2006),  homenaje a los autores contemporáneos que admira; "Vestido de novia" (Robe de marié, 2009), donde muestra su admiración por Hitchcock; "Camille" (2012), "Recursos inhumanos" (2010)

A lo largo de su carrera ha recibido premios como el ya mencionado Goncourt, el CWA International Dagger, el Tulipe, el Le Point o el Raffaelo Brignetti.





jueves, 8 de febrero de 2018

"Nuevas teorías sobre el orgasmo femenino", de Diego Sánchez Aguilar (miércoles 14, 20h)





Diego Sánchez Aguilar (Cartagena, 1974) es Doctor en Literatura y profesor de Enseñanza Secundaria en el IES “Las Salinas del Mar  Menor” (La Manga, Murcia). 

Fruto de su investigación literaria, en 2012 ve la luz Poesía Vertical, edición crítica de la poesía de Roberto Juarroz (Ed. Cátedra). 







Ha publicado cuatro libros de poemas: Desde el vientre de la ballena (2000), Lindero de tinieblas (2002), Diario de las bestias blancas (Premio internacional Dionisia García, 2008), y Las célebres órdenes de la noche (2017).







En 2016,  Diego S. Aguilar ganó el premio al mejor relato del Rendibú 2016, festival bienal de artes organizado por 'La Verdad', de cuyo Jurado formará parte en su edición de 2018.



Publicado por la editorial Balduque, Nuevas teorías sobre el orgasmo femenino se hizo en 2016 con el XIII Premio Setenil. El jurado, compuesto por Eloy Tizón, José Belmonte Serrano, Antonio Parra Sanz y Manuel Moyano, eligió esta obra de entre las ochenta y una presentadas ese año por editoriales y autores de toda España. 



QUÉ SERÁ EL ORGASMO FEMENINO

Verónica Nieto 
28 diciembre 2016 

El libro ganador del premio Setenil 2016, Nuevas teorías sobre el orgasmo femenino, editado por Balduque, nos propone un paseo alrededor de las vidas anodinas de unos cuantos personajes que rondan la cuarentena, es decir, la edad límite, los viejos de los jóvenes o los jóvenes de los viejos, la edad bisagra, la edad determinante, pues como dice aquel dicho: “Lo que seas a los cuarenta lo serás toda la vida”.



Diego Sánchez Aguilar construye estos relatos usando a un narrador en tercera persona y tiempo presente, algo así como una cámara de seguridad con bisturí: preciso, frío, calculador, agrega notas al pie para explicar ciertas situaciones, utiliza las enumeraciones, como si estuviésemos observando un álbum de fotografías de personas totalmente cansadas de su vida cotidiana, como si estuviésemos leyendo un tratado sobre la sexualidad, o mejor, un tratado sobre el imaginario pornográfico propio del varón. Tanto se distancia de lo que cuenta que enseguida se activa la ironía y con ella la complicidad del lector. Porque qué personajes más banales y aburridos, madre mía, qué personajes tan corrientes y tan como nosotros. Y a pesar de que nada en ellos puede llamarnos la atención, leemos intrigados, divertidos, pasamos página tras página sin saber muy bien por qué. ¿Por el efecto espejo, tal vez? Bueno, coincidiremos en que gran parte de la incitación se la lleva el sexo, y sobre todo, el sexo de los demás: eso que también preocupa y a veces obsesiona a los que rondan los cuarenta, pues la juventud se viene abajo.







Sánchez Aguilar consigue aquello tan difícil de transformar las descripciones en acciones, de hacer que estas no solo nos sitúen en el escenario, sino que nos den información sobre los personajes. Un hombre que fantasea con que una compañera de trabajo no lleva bragas en la cena de empresa; otro hombre solitario y un poco asocial que se enamora virtualmente de una blogger que cuelga video-posts de sus masturbaciones diarias; Aurora, una mujer demasiado insegura, se ha ido a Cuba con dos amigas a pasar las vacaciones y no sabe muy bien por qué ni para qué; una pareja escucha follar a los vecinos, cosa que parece, por un momento, reavivar su propia vida sexual aunque más tarde se transforma en una obsesión para el varón; una mujer hastiada de su cotidianidad que fantasea con un antiguo novio al que verá en una de esas reuniones de ex alumnos; un marido que está esperando a que llegue su mujer a casa espía a dos jovencitos que se han colado en su edificio para echarse un polvo rápido, y Fernando, un fotógrafo publicitario, quien graba sus propias relaciones sexuales y elabora minuciosos archivos con diferentes categorías para el orgasmo femenino:

“Un buen orgasmo, para él, es el que está mejor interpretado, el que es capaz de hacer sentir al espectador que la mujer está siendo poseída por un placer inimaginable, sorprendente, capaz de sacarla momentáneamente de su cuerpo, de su mundo, de su propio ser. Y todo eso gracias a él, al hombre que la ha llevado hasta ese punto. Eso es un buen orgasmo. Como un buen anuncio. Una utopía. Algo que todo el mundo desea, para lo que todo el mundo vive sus miserables vidas.”



Quizá de los siete cuentos que conforman Nuevas teorías sobre el orgasmo femenino sea el último, titulado El perfume, el que explica todo el libro: el orgasmo femenino sigue siendo algo nebuloso para la mayoría de los hombres, algo muy parecido al imaginario de lo pornográfico, una auténtica teoría, una huida de la cotidiana y miserable vida de la mayoría.

Fuente: http://revistadeletras.net/diego-sanchez-aguilar-que-sera-el-orgasmo-femenino/