viernes, 8 de octubre de 2021

"Null Island" | Javier Moreno | miércoles 13 de octubre | 20 h

 



Null Island. Como no soy río me doy la vuelta cuando quiero

Llegué media hora antes de lo previsto a la librería Alberti el día de la presentación de Null Island en Madrid. Es algo raro en mí, puesto que las distancias en la capital son extremas, y a menudo llego justa o tarde a estos eventos literarios. Sin embargo, ese día, el 20 de noviembre, yo venía de unas jornadas en el Ministerio de Educación y en vez de pasar por casa me fui directamente a la librería. No llevaba paraguas y llegué hecha un trapo, pero la generosidad y la calidez de Lola, la dueña y alma de la Alberti, fueron clave para que yo me comprara el libro y empezara a leer sin parar hasta que Javier Moreno y José Ovejero empezaron la presentación. Para entonces yo ya iba por la página 27 y me había quedado hipnotizada por la sentencia mágica de una maestra de la infancia del narrador: Como no soy río me doy la vuelta cuando quiero. ¿Puede existir una forma más tierna y radical a la vez para expresar la libertad en cuanto a la toma de decisiones de las mujeres? Como no soy río me doy la vuelta cuando quiero funcionaría perfectamente como un lema feminista, pero va mucho más allá, es toda una sabiduría de siglos concentrada en diez palabras que transmite la maestra al autor o al narrador. La educación como base de todo. La síntesis como eje vertebrador de esta novela apasionante que aquí nos ocupa.

Null Island no es una novela al uso, puesto que no sigue los cánones estrictos ni los recursos narrativos que del género se espera. Es un paso más. Una evolución del propio género literario, puesto que trasciende incluso lo metaliterario como podrá apreciar el lector.

En primer lugar destacaría la riqueza de matices, el uso de un lenguaje culto mezclado con lo pop y las redes sociales, hasta tal punto que parece que nos fundimos en esa realidad líquida de Bauman tan acuñada, una realidad que nadie consigue comprender del todo. El autor y/o narrador que también se funde(n) nos hace(n) reflexionar sobre temas trascendentes y humanos desde el ensayo (o “microensayo” como apunta Basilio Pujante), pero también desde lo lírico y la dimensión onírica. Su capacidad de evocar a través de los objetos y los sueños es sublime.

Es difícil saber cómo Javier Moreno ha conseguido mezclar el tono serio y culto con frases de estados de Facebook haciéndonos creer que está a la misma altura de sus lectores y sonar totalmente natural. Ése puede ser su gran don en esta novela y su gran secreto. No es un autor que sermonea sobre algo o nos da claves para entender mejor nuestro entorno, sólo se hace preguntas y se vale de un anti-héroe post-moderno para “arañarnos” y “asomarse al magma que se esconde tras la superficie pulida de las cosas” (pág. 18) que para él es el origen y la finalidad de la escritura.

Además de todo lo citado anteriormente, es una novela llena de verdad y de grandes disparos elocuentes. El ingenio y la capacidad irónica del autor no conocen límites. Puede que algunas ráfagas de pensamientos hayan pasado por nuestra mente en algún momento, pero nadie los ha codificado como Javier Moreno en una novela hasta ahora. Numerosos destellos y vías de conocimiento se nos abren con él.

El tema central de la novela es la impotencia y en un país donde el 20% de la población masculina sufre este trastorno sexual, esta novela es más necesaria que nunca, puesto que todavía es un tema tabú que hay que recuperar  y visibilizar, pero también porque desde la literatura casi siempre se ha tratado de modo irónico o sarcástico. La impotencia masculina ha sido un recurso habitual en la literatura picaresca. Libros como El Decamerón, de Boccaccio, están repletos de historias de maridos impotentes cuyas ansiosas esposas se desfogan con otros hombres más jóvenes y vigorosos. El mismo Cervantes relató una historia muy similar en su comedia El viejo celoso. Pero, probablemente, la novela que convirtió la impotencia en materia de escándalo fue El amante de lady Chatterley (1927), del británico D. H. Lawrence. La historia ya la conocemos, la joven esposa de un aristócrata británico que está ”sexualmente incapacitado” tras ser herido en la guerra se entrega a los brazos de un fornido guardabosques.(https://www.quo.es/ser-humano/g37446/la-impotencia-a-traves-de-los-tiempos/).

Sin embargo, en Null Island, la impotencia no es motivo de mofa, sino de pena, frustración y aislamiento, la no capacidad de satisfacer a uno mismo y a la persona que se ama, y esto es lo más revolucionario: el narrador no sólo piensa en sí mismo con respecto a su trastorno, no es una reflexión falocéntrica, sino que ve también los efectos que puede llegar a tener en su pareja, Marta y su dimensión creativa, pues tanto la impotencia sexual como la falta de creatividad literaria están totalmente ligadas en la novela.

Centrémonos ahora en Marta, el personaje femenino central de Null Island: la pareja del escritor impotente que ha dejado su trabajo de funcionario para dedicarse a “vivir de la literatura”. “El discreto encanto del secreto” es el último capítulo de la primera parte de la novela, “Falacia” y es aquí donde podemos acercarnos definitivamente al universo emocional íntimo femenino de Marta, pues el autor le cede todo el protagonismo y este capítulo a modo de diario está escrito por ella como ejercicio de su taller de narrativa, pero al mismo tiempo como cura psicológica.

En estas páginas reconocemos a una mujer inteligente, urbanita y fuerte que trabaja en el medio audiovisual, que siente una profunda admiración por su pareja y que al mismo tiempo ha estado educada en los cánones del amor romántico como podemos apreciar en su siguiente afirmación “Amar a alguien es abandonarse a su suerte. Buena o mala. En la salud y en la enfermedad, dicen en las bodas” (pág. 144) o en “Creo que la intimidad es un secreto, que la pareja debe sustentarse en un secreto (…) (pág.142). Las mujeres hemos sido educadas en estos parámetros, en justificar al otro, tapar o minimizar los efectos devastadores de una relación que no funciona por diversos motivos, pero también hemos aprendido a no ser ríos y a darnos la vuelta cuando queremos…Por eso, la evolución de este personaje resulta tan interesante, por el sorprendente giro que da en la segunda parte de la novela.

Finalmente, la atmósfera descrita en el congreso de Soria es una delicia. La descripción del ambiente, los profesores y alumnos, la propia ciudad de Soria como personaje, el encuentro con la joven y misteriosa Elvira (nombre cargado de significado intencionado en la novela), etc. hacen que no podamos dejar de leer esta fantástica novela de Javier Moreno que sin duda tiene ya un reconocimiento sobresaliente por parte de la crítica y los lectores. No duden en visitar y habitar Null Island, el no lugar, 0º 0º, el centro mismo de nuestro ser.

FLORA JORDÁN
http://www.criticoestado.es/null-island-como-no-soy-rio-me-doy-la-vuelta-cuando-quiero/



Javier Moreno (n. La Cueva Monteagudo, Murcia, España; 1972) es un escritor, poeta y crítico literario español.

Es autor de novelas como: Buscando Batería (Bartleby, 1999), La Hermogeníada (Aladeriva, 2006), Click (Candaya, 2008; Nuevo Talento FNAC) y Alma (Lengua de Trapo, 2011), así como del libro de relatos Atractores extraños (InÉditor, 2010).

Ha sido galardonado con el Premio Nacional Fundación Cultural Miguel Hernández (Cortes publicitarios, Devenir, 2006) y con el Premio Internacional de Poesía Joven La Garúa (Acabado en diamante, La Garúa, 2009).

Ejerce la crítica literaria en Deriva, Revista de letras y en Quimera.

Obras
Novelas
Buscando Batería. Bartleby, 1999
La Hermogeníada. Aladeriva, 2006
Click. Candaya, 2008
Acabado en diamante. La Garúa, 2009
Renacimiento. Icaria, 2009
Alma. Lengua de Trapo, 2011
2020. Lengua de Trapo, 2013
Acontecimiento. Salto de Página, 2013
Null island. Candaya Narrativa, 2019

Relatos
Atractores extraños. InEditor, 2010
Un paseo por la desgracia ajena. Salto de Página, 2017

Poesía
Cortes publicitarios. Devenir, 2006
Acabado en diamante. La Garúa, 2009

Obras de teatro
La balsa de Medusa (Espacio escénico DT, Madrid, 2007)


(a partir de -54:10)



viernes, 10 de septiembre de 2021

"El infinito en un junco" | Irene Vallejo | miércoles 15 de septiembre | 20 h

 



El fenómeno de ventas de 'El infinito en un junco', el ensayo que ya era un éxito antes de publicarse

Irene Vallejo, Premio Nacional de Ensayo 2020, es responsable de uno de los éxitos más insólitos de las letras españolas de los últimos años

Un ensayo de 452 páginas sobre la historia de los libros no parece, de entrada, destinado a ser un superventas por muy bueno que sea. Eso lo tenían claro casi todos los implicados en la publicación de El infinito en un junco, de Irene Vallejo (Siruela, 2019). Pero después de meses situado en los puestos más altos de la lista de los más vendidos ya se puede hablar de todo un fenómeno. No inexplicable pero sí sorprendente si se atiende al tipo de publicaciones que triunfan entre el público de forma masiva ¿Cómo ha sucedido?

La autora ganó el Premio Nacional de Ensayo a principios de noviembre, lo cual es una ayuda evidente a su popularidad, pero el éxito de El infinito en un junco ha sido progresivo desde su publicación en septiembre del año pasado. Chema Aniés, de la librería La Anónima de Huesca comenta a elDiario.es por teléfono: "Es algo increíble. Que coincida una obra de muy buen nivel con un éxito comercial es algo que se da muy pocas veces y en este caso ha sido impresionante. Ha sido poco a poco, porque no fue una aparición deslumbrante quitando en Aragón, donde era conocida". 

Irene Vallejo ya escribía columnas en El Heraldo de Aragón –ahora también lo hace en El País Semanal– y había publicado varios libros. Entre ellos, las novelas La luz sepultada (2011) y El silbido del arquero (2015), ambas en la editorial Contraseña, que en junio de 2020 también sacó al mercado El futuro recordado, una antología de sus textos en el periódico aragonés. Alfonso Castán, editor de Contraseña junto a Francisco Muñiz, cuenta vía telefónica que cuando llegó a sus manos el manuscrito del ensayo vio que era un libro que necesitaba otro tipo de editorial.

"Tenemos una gran amistad con Irene y cuando me contó lo que estaba elaborando, yo tuve claro que ese no era un libro para nosotros porque no publicamos ensayo y por lo que me explicaba, en una editorial importante podía tener más repercusión. Yo había conocido a Julio Guerrero cuando aún era editor independiente y sabía que ahora trabajaba en Siruela. Así que le dije a Irene que cuando lo terminase, se lo pasaría a él para ver qué le parecía. Además, Julio había leído El silbido del arquero y le había gustado mucho. Recuerdo que se lo pasé un viernes y el lunes me llamó para decirme que le había parecido muy interesante y que quería publicarlo", comenta Castán orgulloso.

No lamenta el no haberlo publicado en su editorial, una pregunta a la que ya ha respondido varias veces. "Sé que con nosotros el libro no habría tenido esa repercusión o habría sido muy difícil. Aunque por suerte somos una editorial con una buena distribución, nuestros libros llegan a las librerías de toda España y tenemos nuestro público, no habría sido lo mismo. Y no nos arrepentimos porque por delante del dinero está nuestro aprecio". Además, de alguna manera también han salido ganando: "los libros que Irene ha publicado con nosotros también se han beneficiado. Por ejemplo, de El silbido del arquero este año hemos tenido que sacar tres ediciones. Y también me alegré porque Julio es amigo y sé que a él un éxito como este le ha venido muy bien. Entonces todos contentos", afirma riendo.

¿Cómo influye el tamaño de una editorial en el triunfo de un título? Castán contesta que Siruela tiene medios, sobre todo en cuanto a prensa y contactos, para hacer que un libro se convierta en un éxito. "Hay que intentar llegar al mayor número de lectores posibles y para eso hay que intentar que los libreros conozcan el libro, lo lean". Añade que tener suerte con las menciones en los medios es también muy importante. "Alberto Manguel escribió la primera reseña en El País y eso ya fue un buen paso. Luego Luis Alberto de Cuenca publicó otra en el ABC. Son personas con cierto nombre. Y claro, el propio Mario Vargas Llosa, que escribió un mensaje a la editorial diciendo que le había parecido una obra maestra. Pero creo que la determinante fue una columna de Juan José Millás. Se fueron publicando una serie de recomendaciones que fueron como la chispa que inició el incendio".

Ofelia Grande, directora de Siruela, explica por correo electrónico a elDiario.es que ni ellos se imaginaban este fenómeno. "Lo publicamos porque nos pareció un libro maravilloso que encajaba mucho, además, con el 'espíritu' de Siruela y sabíamos (o más bien creíamos) que tendría éxito entre los lectores, entre los muy lectores. Pero tengo que decir que muy poco tiempo después de su publicación, en el mes de diciembre, ya intuíamos que iba a funcionar muy bien. Había muchas señales de ello. Ahora lo comentamos con la autora y nos reímos porque en enero le dije 'vamos a vender más de 100.000'. Y así ha sido".

Para ella los lectores son los principales responsables del fenómeno. "Sin duda son siempre los que convierten un libro en un éxito" aunque añade que una buena campaña de marketing siempre ayuda, "pero como lo hacen muchas otras cosas". "Con una campaña se puede crear un éxito momentáneo. Pero un éxito sostenido en el tiempo, que va creciendo (y sigue) como una ola, solo se consigue con lectores entusiasmados, con libreros generosos, con medios de comunicación cómplices, con bibliotecarios entregados… con una red de amigos del libro que se lo cuentan de uno a otro y con una autora que cree en lo que dice y lo transmite como pocas personas saben hacerlo".

El papel de los libreros y libreras
Los medios reseñan y las editoriales hacen campañas, pero que el librero o la librera conozca el título, como comentaba Alfonso Castán, es vital. Al fin y al cabo es quien finalmente interactúa con el cliente y puede influir en la decisión de compra, recomendando un título al indeciso o darle visibilidad al libro en la mesa de novedades. Podría ser el prescriptor a pie de calle junto a los propios lectores que contribuyen con el boca a boca.

Chema Aniés comenta que tienen una gran influencia pero reducida a su zona. En el caso concreto de El infinito en un junco, Irene Vallejo partía con una ventaja a la hora de convencer al gremio: la materia de la que trata. "En cuanto los libreros se lo leyeron, se implicaron. Primero por el tema, ya que es la historia del libro, de la escritura, de la cultura, que nos gusta y nos afecta a todos. Y segundo por cómo está escrito: no es un ensayo árido, es muy literario. Y conocerla a ella en las diversas presentaciones que ha hecho por toda España, creo que ha reforzado la intervención", sostiene.

La venta online ha hecho mella en el poder de los trabajadores de las librerías a la hora de impulsar un fenómeno. Sobre todo en este 2020, con el confinamiento que impedía o impide acudir a adquirir volúmenes en persona. Pero las librerías independientes se han organizado para mantener a sus clientes en la plataforma Todostuslibros.com. Hasta ahora solo permitía localizar el título deseado en más de 700 comercios, pero el pasado 12 de noviembre, Día de las Librerías, se lanzó oficialmente su servicio de compra online. Interactúa directamente con la web Las librerías recomiendan, un espacio en el que libreros y libreras escogen libros y escriben reseñas y recomendaciones. Así, esa figura de guía de lectura no se pierde al desaparecer el encuentro en el espacio físico. 

Juan Marqués es el coordinador de dicho espacio online, además de poeta (ha publicado recientemente el libro Diez mil cien en la editorial Planeta y ha ganado el X Premio Iberoamericano de Poesía Hermanos Machado). Explica vía correo electrónico a elDiario.es que para los libreros un fenómeno como el de El infinito en un junco "es algo muy importante, de verdad, porque realmente hacen falta libros que se lean masivamente. Es tremendo pero del ochenta y muchos por ciento de los 65.000 libros que se publican anualmente en España no se venden ni cien ejemplares. Gestionar toda esa avalancha es ineludible, por supuesto, porque que no se vendan no quiere decir que no sean necesarios o valiosos, pero supone muchísimo trabajo que es poco rentable. Si un solo título vende lo mismo que otros varios miles hace que la cosa se equilibre, que merezca la pena".




Según su visión, hay poca ciencia en el papel de la editorial a la hora de que un libro triunfe. "Hay cientos de ellas que hacen un trabajo impecable, y todas merecen que una vez en su existencia tengan un 'junco', pero lo normal es que no suceda. Es el caso de Pre-Textos con Louise Glück, la nueva Premio Nobel: llevan años apostando por ella sin apenas vender nada de los siete libros que le han publicado, y en 15 minutos, tras el anuncio de Estocolmo, vendieron todo lo que tenían repartido y hasta almacenado. Algo así como un 700% más de lo que habían vendido nunca de ella. De todos modos, son fenómenos incomparables: incluso en ese caso la poesía es minoritaria, comparado con lo de Irene Vallejo. Según publicó Andrés Trapiello en El Mundo, el agente de Glück no ha renovado el contrato con la editorial valenciana en busca de otra más grande, lo que ha provocado cierto revuelo en el sector.

En 'Las librerías recomiendan' publicaron muy pronto una reseña sobre el libro, ya que Chema Aniés, que había leído las galeradas avisó de que "podía pasar algo gordo con él". Sin embargo no le da demasiada importancia a ese hecho, para él no fue determinante. "Simplemente fue una voz más que alertó pronto: una voz, eso sí, entusiasta, seria, autorizada, cariñosa... pero una más en el enorme y prestigioso coro de recomendadores que lo leyeron pronto", sostiene.

Para él, el fenómeno se produce gracias a "la presencia en redes sociales, las recomendaciones, la visibilización constante... Si hay por todas partes un clamor unánime alrededor de un libro (y además en todos los ámbitos: la Universidad y los fanzines, el público exigente y el llamado 'lector común' –que, por cierto, yo creo que no existe–, las revistas hipsters y los clasicistas..., entonces es como una mecha. Y si la editorial reacciona a tiempo, como tan bien hizo Siruela, y se centra en ello en cuanto percibe el runrún, y la autora (que es, por cierto, un verdadero encanto) ayuda con disponibilidad para todo tipo de promoción... pues puede llegar a suceder esto".

¿Cuál es el futuro que le espera a El infinito en un junco? ¿Ha llegado al tope de su alcance? Ofelia Grande, que ya ha vivido un éxito como este en su editorial con libros como El último barco de Domingo Villar, Imperiofobia y Leyenda Negra de Elvira Roca o Biografía del silencio de Pablo d´Ors, está convencida de que el 'junco' acaba de empezar su recorrido y no tiene fin. "Falta que se publique en las casi 30 lenguas que ya lo han contratado, que llegue a los colegios, institutos, universidades, que alcance a más lectores… Todos ellos van a quedar 'hechizados' y ese es el único secreto. No hay más. Ni menos".

Carmen López
https://www.eldiario.es/cultura/libros/fenomeno-ventas-infinito-junco-ensayo-exito-publicarse_1_6443861.html


ENTREVISTA A IRENE VALLEJO

https://www.youtube.com/watch?v=CsleMPiZNUg






Irene Vallejo Moreu (Zaragoza, 1979) es una filóloga y escritora española.1​ Entre otros premios ha recibido el Premio Nacional de Ensayo 2020 por su libro El infinito en un junco.

Doctora en Filología Clásica por las universidades de Zaragoza y Florencia, su labor se centra en la investigación y divulgación de los autores clásicos; así, por ejemplo, colabora con los periódicos Heraldo de Aragón y El País, donde mezcla temas de actualidad con enseñanzas del mundo antiguo. Fruto de ese trabajo ha publicado dos libros recopilatorios de sus columnas semanales, El pasado que te espera y Alguien habló de nosotros. 

Compagina esa labor con su actividad literaria. En 2011 publicó su primera novela, La luz sepultada, una historia cotidiana de sentimientos y miedos situada en la Zaragoza de 1936 frente al inminente estallido de la guerra civil española. Su segunda novela fue El silbido del arquero, publicada por la editorial Contraseña, en la que plantea una historia de aventuras y amor, ambientada en tiempos legendarios, recordando a los conflictos contemporáneos.  También ha cultivado la literatura infantil y juvenil con las obras El inventor de viajes, ilustrada por José Luis Cano, y La leyenda de las mareas mansas, en colaboración con la pintora Lina Vila. ​ Ha sido incluida en la antología de narradoras aragonesas Hablarán de nosotras (2016) con el relato El mal invisible. 

En 2020 fue galardonada con el Premio Nacional de Ensayo por su libro El infinito en un junco, siendo la quinta mujer galardona con este premio desde que se creó en 1975. La primera mujer que recibió el galardón fue la filósofa Celia Amorós en 2006. 

El 23 de abril de 2021, día de Aragón (debido a la festividad de San Jorge, su patrón), coincidente con el Día Internacional del Libro, recibe la máxima distinción institucional otorgada por el Gobierno de Aragón: el premio Aragón 2021. El premio le fue entregado, en el mismo acto en el que la medalla de las Cortes de Aragón fue concedida a las personas mayores, en el palacio de la Aljafería, fortaleza medieval de origen andalusí en la que actualmente tiene su sede el parlamento aragonés. Curiosamente, tal y como ella misma y el presidente de Aragón, Javier Lambán Montañés, afirmaron en el acto, la idea de escribir El infinito en un junco se le ocurrió en el patio del propio palacio en el que le fue entregado el premio. La entrega fue emitida por Aragón Televisión y Aragón Radio en directo. 

En la mañana del mismo 23 de abril, dio en Barcelona el pregón de la Lectura del Día del Libro (Sant Jordi) de la capital catalana, acompañada de su alcaldesa, Ada Colau. 

Obras
Terminología libraria y crítico-literaria en Marcial (2008)
El pasado que te espera (2010)
La luz sepultada (2011)
El inventor de viajes (2014)
La leyenda de las mareas mansas (2015)
El silbido del arquero (2015)
Alguien habló de nosotros (2017)
El infinito en un junco (2019)

Premios y reconocimientos
Quinto Certamen Los Nuevos de Alfaguara (1997)
Premio Búho '97 a los Aragoneses del Año.
Premio de la Sociedad de Estudios Clásicos al Mejor Trabajo de Investigación (2005)
Mención especial del Jurado en el Premio Internacional de Novela Histórica Ciudad de Zaragoza (2012)
Premio Sabina de Plata (2017)
Premio Ojo Crítico de narrativa (2019)10​
Premio Los Libreros Recomiendan (2020), en categoría de no ficción, por El infinito en un junco. 
Premio Nacional de Ensayo (2020) por El infinito en un junco. 
Premio de Literatura José Antonio Labordeta (2020).
Premio Aragón 2021, máxima distinción que concede el Gobierno autonómico aragonés. ​

https://es.wikipedia.org/wiki/Irene_Vallejo




miércoles, 16 de junio de 2021

PROGRAMACIÓN 2021-22



 (Pulsa clic sobre la imagen para ampliar)
 

lunes, 14 de junio de 2021

"Purga" | Sofi Oksanen | miércoles 16 de junio | 20 h

 


Supongo que, como se dice, la verdad está siempre en los detalles, y como ha dicho un colega finlandés: si quieres escribir sobre sexo para que no parezca pornografía tienes que ahondar en los detalles. Y es así tanto para el sexo como para la violencia. No me gusta distanciarme. Me gusta que el lector entre en la historia a través de información visual, auditiva; de cómo se sienten las cosas desde el punto de vista material, no olvidar los aspectos sensuales. 

Cuando empecé no sabía que iba a escribir sobre tráfico de personas. Sí sabía que quería hablar sobre la violación como un crimen de guerra. Descubrí que esas víctimas de diferentes lugares y orígenes religiosos tenían experiencias parecidas. Supe que las víctimas de tráfico de personas tenían las mismas reacciones traumáticas que las de la violación en la guerra. Debía mostrar que incluso la llegada de la libertad no había sido igual para todos.


Sofi Oksanen.

 



Purga nació, en principio, como una obra de teatro. Sin embargo, en algún punto su autora decidió cambiar el formato en que se cuenta la historia y novelarla. Y resultó una decisión enormemente exitosa: la obra se cubrió de premios, y ella obtuvo reconocimiento internacional.

Y quizás Sofi Oksanen estaba en la mejor posición posible para contarnos precisamente esta historia, la de dos mujeres de distintas edades que se encuentran en Estonia, ambas arrastrando un horror consigo. Aliide, la más vieja, habiendo llevado una vida que fue un ejercicio de supervivencia al interior de la dictadura soviética, soportando el espionaje perpetuo, a una máquina que puede costarle la cárcel, el oprobio o la muerte a quien diga las palabras equivocadas en un mal momento, y ante la cual la propia Aliide tomó decisiones difíciles, y a veces horribles. Y Zara, la más joven, una estonia del fin del régimen, de una época que empieza a enterarse de las cosas lindas y caras que se venden en los países capitalistas, que desea mejorar su standard de vida, y que buscará progresar trabajando de camarera en Alemania, pero terminará cayendo en el infierno de la mafia de trata de mujeres.

De este modo, la novela es una ventana abierta a ambas realidades, la de la Estonia soviética y hermética a Occidente, y la de la Estonia abierta al mundo, aún sin saber muy bien qué hacer en un régimen democrático, demasiado acostumbrada a respetar jerarquías y obedecer instrucciones. 

Y la autora, una finesa con ascendencia estonia, que viajaba a ver a sus abuelos en la granja colectivista todos los veranos, y conoció de primera mano la experiencia de enviar cartas cifradas, para evitar la censura, o de luchar para conseguir una llamada telefónica que de todas formas estaba intervenida. O la vida en un país en el que productos que nosotros consideramos normales eran artículos de lujo, como las pantimedias. Y, al mismo tiempo, los peligros de nuestra sociedad egoísta y materialista, donde las personas gozan de total libertad, incluso la de convertirse en una mercancía, o convertir a otras en eso.




Oksanen estructura su novela en torno a una intriga, en este caso una de tipo familiar, la que le permite avanzar en el relato, mostrando lo que de verdad le importa: que el poder puede ponerse muchos nombres, pero al final siempre usa las mismas botas. Las botas de los viejos agentes de la KGB, o de los modernos traficantes de personas, que siempre hay hombres violentos dispuestos a patearte la cara por dinero, conexiones o simplemente por miedo a que los que no patean primero lo pierden todo.

Así, mientras los capítulos van alternando las historias de ambas mujeres, nos vamos enterando de la relación que existe entre ellas, así como iremos descubriendo lo tortuosa que ha sido esa historia familiar. Nos enteraremos de qué manera el poder soviético tensionó la vida cotidiana de parientes y vecinos, y a qué extremos de suspicacia, cautela y desesperación llegó el control del régimen sobre la vida de las personas. Quizás solamente comparable al control sobre los cuerpos de las mafias de mujeres, que nada más permiten que sus víctimas hagan lo que a ellos les conviene, que educan, imponen y modelan las conductas de las personas que controlan, todas ellas reducidas a pedazos de carne.

Algunos críticos han señalado que el estilo de Sofi Oksanen es especialmente adecuado para el tema que está tratando, y que permite mantener la atención del lector en los sucesos que ocurren. Personalmente -y conozco el texto a través de la traducción de la editorial Salamandra- me parece que la autora se dedica a enumerarnos cantidad de cosas que no le importan a nadie, detalles insignificantes que ni ayudan al lector a acceder a un ambiente emocional, ni generan ritmo narrativo, y más bien cansan al lector. Cuando la acción sale de la cocina de Aliide, y nos empezamos a dirigir a Alemania, a la Estonia de la década del ’50 o a cualquier otro lugar, la narración se adelgaza, la autora deja de acribillarnos con detalles intrascendentes, y la narración gana en vivacidad.

Ahora bien, sumando y restando, Purga resulta una experiencia literaria intensa, una novela que reflexiona sobre el poder, y sobre la resiliencia. Sobre los recursos, nobles e innobles, a los que las personas echan mano para enfrentar la violencia absoluta. Porque al final, vivir en un régimen totalitario o bajo la zarpa de una mafia es esencialmente un ejercicio de sobrevivencia. Y Purga es el relato de esa lucha por mantenerse vivos.

https://libreriadeurgencia.wordpress.com/2020/12/27/purga-sofi-oksanen/





Sofi-Elina Oksanen (Jyväskylä, 7 de enero de 1977) es una escritora finlandesa, hija de una ingeniera estonia y de un electricista finlandés.

Oksanen estudió literatura en las universidades de Jyväskylä y Helsinki y más tarde arte dramático en el Teatro Academia de Helsinki.  Oksanen es muy activa en debates y columnas de opinión, se identifica como bisexual  y reconoce haber sufrido trastornos alimentarios. 

          
 

Sofi llegó a ser muy conocida gracias a su primera novela Stalinin lehmät ("Las vacas de Stalin") (2003), ​ que versa sobre trastornos alimentarios y las mujeres estonias inmigradas a Finlandia, y estuvo nominada para los Premios Runeberg. Dos años más tarde publicó Baby Jane (2005),  una novela sobre desórdenes de ansiedad y violencia en parejas lesbianas.


               


Su primera obra de teatro se estrenó en el Teatro Nacional de Finlandia en 2007, Puhdistus (Purga), que recibió el Premio de Literatura del Consejo Nórdico.

En 2010 publicó Purga, novela premiada internacionalmente con el Premio de Literatura del Consejo Nórdico, el Premio Femina de literatura extranjera, el Mika Waltari, el Runeberg, el Premio Europeo a la mejor Novela del Año. 

En marzo de 2013 Sofi Oksanen fue galardonada con el Premio Nórdico de la Academia Sueca al conjunto de su obra, siendo la primera mujer finlandesa en obtenerlo. 

OBRA

Novelas
Stalinin lehmät, WSOY, 2003 (Las vacas de Stalin, 451 Editores, 2008)
Baby Jane, WSOY, 2005
Puhdistus, WSOY, 2008 (Purga, Salamandra, 2011)
Kun kyyhkyset katosivat, Like, 2012 (Cuando las palomas cayeron del cielo, Salamandra, 2013)
Norma (2015)

Teatro
Puhdistus, 2006
High Heels Society, 2008


PREMIOS
Premio Finlandia 2008
Premio Runeberg 2009
Premio de Literatura del Consejo Nórdico 2010
Premio Nórdico de la Academia Sueca 2013

https://es.wikipedia.org/wiki/Sofi_Oksanen




lunes, 10 de mayo de 2021

"Lobisón" (Ginés Sánchez) | miércoles 12 de mayo | 20 h

 

ENCUENTRO CON GINÉS SÁNCHEZ




Un día el Zacarías Zárate se metió dentro de un perro negro. Yo lo vi cuando lo hizo. Él se había caído en la nieve y con mucha sangre. Entonces vino el perro negro y el Zacarías Zárate se fue por el suelo y se le fue metiendo al perro por la boca y por los ojos hasta que ya no hubo más Zacarías Zárate y solo hubo perro. Por eso los perros negros me ladran cuando me ven. Es por eso por lo que yo los mato. 

Antes de nada, queridas legiones de fans –aunque más correcto sería decir hordas- no os echéis las manos a la cabeza, y bajad los palos, antorchas y las espadas y alejaos del castillo. No os estoy traicionando, no me he vendido, no soy un chaquetero. Sigo siendo fiel a los vampiros, porque haberlos haylos, y sigo sin creerme el invento ese de los hombres lobo. Así que moderación y dejad que me explique antes de que sea falsamente acusado, sumariamente  juzgado y torpemente ejecutado.

Ya simplemente viendo la portada de “Lobisón” y semejante título (hombre lobo en portugués), se intuyen por dónde van a ir los tiros. El primer párrafo del libro, el que he anarroseado al comienzo de la reseña, los confirma. Lobisón es y/o no es una historia de hombres lobo.

Lobisón se ambienta en la actualidad pero ese dato es algo que no se sabe con seguridad hasta algo avanzada la trama. Parece que el autor quiere hacernos ver así lo incrustadas que permanecen en algunas zonas rurales las supersticiones y “cuentos de viejas”: la maldición de ser el séptimo hijo varón, la forma de anular dicha maldición… No obstante, en Lobisón no hay ningún elemento sobrenatural, no veremos a ningún hombre transformándose en lobo ni viceversa ni cazadores con balas de plata… (Para compensar, tampoco hay vampiros). 

La mayor parte del libro está escrito en primera persona desde el punto de vista de Adrián, un adolescente mudo* y autista aunque no diagnosticado, con una fraseología peculiar y rústica (frases cortas y repetitivas) propia de un niño de pueblo. (Puede que no venga ahora mismo al caso pero, en según qué momentos me recordaba a “Las Ratas” de Delibes). Todo lo que le ha sucedido o lo que recuerda de ello nos lo cuenta Adrián con su propia forma de entender y asimilar lo que le rodea y con esa manera suya de expresarse.  Además, a Adrián no le gusta dormir bajo techo, cuenta de manera obsesiva las piedras que tiene y algunas noches le dan ataques en los que mata gallinas, sapos, perros…

Pero Adrián no es malo ni conoce la maldad. En cambio, el resto del mundo sí lo es y cuando tiene que defenderse de sus ataques lo hace de forma desproporcionada, como mejor sabe, porque a él también le atacan de forma desproporcionada. No se adapta en el colegio (¿cómo va adaptarse si es autista?) y sus compañeros se burlan de él, le llaman lobisón, le pegan e incluso orinan sobre él.

Muerta su madre y ausente el padre por motivos que no desvelaré, él único de sus seis hermanos que le acoge es Zenón. Con él y su novia recorrerá España en una furgoneta trapicheando, y aprenderá a usar la “culebra”… El resto, lo que no nos cuenta Adrián, nos lo cuenta su padre, el Zacarías Zárate, en forma de cartas, también de un modo curioso y también en primera persona, completando así las lagunas de las que Adrián no es consciente.

¿Qué puedo decir? Me ha enganchado y mucho. Pensaba que iba a ser de una forma distinta, pero me ha gustado el derrotero que ha tomado. Está muy claro que el padre está enfermo, pero lo que no está tan claro es lo de Adrián. Ginés Sánchez ha mezclado elementos sociales con elementos del folclore de forma sutil, casi inadvertida, propiciando que haya quien piense que es un adolescente autista sin más, y que haya también quienes piensen que algunas noches Adrián se convierte en hombre lobo. Indicios para decantarse por una u otra opción no faltan, y además es mejor así, que el lector piense lo que quiera… o lo que más le convenga.




Es admirable también que ésta sea la primera novela de Ginés Sánchez y sorprende agradablemente en dos aspectos: primero en lo ya dicho sobre el lenguaje. No es fácil escribir así. Lo parece, pero no lo es. (Yo mismo he intentado hacer esta reseña imitando el estilo del libro, pero al final me he dicho: ”déjalo, que esto cansa mucho y además mis hordas ya me miran mal y en cualquier momento entran al castillo”). Hacer que esta clase de lectura sea fácil lleva muchísimo trabajo detrás y hay que tener muy claras las ideas y el esquema que las soporta.

En segundo lugar por tratar un tema que, lejos de lo que pueda pensarse, tiene mucha tradición en la península (ahora mismo se me ocurre la excelente cinta española “Romasanta” acerca del “Sacamantecas”). Pero además el enfoque que Ginés Sánchez ha usado en Lobisón es el de mezclar folclore y leyenda con la realidad social –puede que incluso sea una crítica velada a la actual crisis- mezclándolas sin dejar notar la línea de separación pero inclinando la balanza de Zacarías hacia el lado de la enfermedad/realidad, y la de Adrián, una vez expuestos los hechos, del lado que nos parezca.
Yo lo tengo claro, pero no pienso decir ni mú.

Desde luego es una lectura muy recomendable, muy bien elaborada que mantiene la curiosidad de lector página tras página.

Nada mal para ser la primera novela. Habrá que vigilar a Ginés Sánchez.

(*) Nacer el 24 de diciembre, ser el séptimo hijo varón, o perder la capacidad del habla, son algunos síntomas de licantropía. No digo nada y lo digo todo. No, en serio, que quede como un dato más que voy soltando al azar…

DIEGO PALACIOS MARSUACH
https://www.librosyliteratura.es/lobison.html
 




Escritor y abogado español, Ginés Sánchez se ha mostrado como un gran viajero, trabajando en los más diversos oficios desde Dublín a La Habana.

Con Lobisón, su primera novela, Sánchez fue elegido como Nuevo Talento Fnac y en 2013 resultó ganador del Premio Tusquets gracias a Los gatos pardos, su segunda novela.


Obra
Las alegres, 2020
Mujeres en la oscuridad, 2018  
Dos mil noventa y seis, 2017  
Entre los vivos, 2015  
Los gatos pardos, 2014  
Lobisón, 2012




viernes, 9 de abril de 2021

"Doña Perfecta" (Benito Pérez Galdós) | miércoles 14 de abril | 20 h


 CLUB DE LECTURA VIRTUAL




Doy por sentado que todos consideramos a Galdós uno de los más grandes escritores españoles de todos los tiempos. Cada lectura de una novela suya supone para el lector un placer literario que rara vez se alcanza. Galdós no deja de sorprender, a pesar del tiempo pasado ya, Doña Perfecta que fue publicada en su primera versión en 1876, es una obra contemporánea, tanto por su temática como por la diversidad de su prosa, al mismo tiempo tan reconocible como personal del autor, mostrada a través de distintos géneros (una de las características de Galdós).

Por todo ello, no puedo entender que el autor de Doña Perfecta, Los Episodios Nacionales, Tristana y tantas y tantas novelas, no despierte una admiración sin reservas. Personalmente venero a Galdós.

Doña Perfecta es una historia donde se pone al descubierto la intransigencia de ciertos sectores de la sociedad española del XIX. Los clericales, representados por Doña Perfecta y por Don Inocencio, se oponen a las pretensiones de Pepe Rey respecto a Rosario, la hija de Doña Perfecta y prima de Pepe. Las desavenencias son de índole política y parten de la imposibilidad de diálogo con los fanáticos religiosos, cuya única razón es la fe y cuyo único argumento es la tradición católica. Rey, ingeniero y liberal, un hombre que “si fuera estatua, el escultor habría grabado en el pedestal estas palabras: inteligencia, fuerza” es encaminado a Orbajosa por su padre para casarse con su prima. Las palabras de su padre, Juan Rey, se convierten al finalizar la lectura en una triste paradoja:

-Por cierto -decía D. Juan- que en esa remota Orbajosa, donde, entre paréntesis, tienes fincas que puedes examinar ahora, se pasa la vida con la tranquilidad y dulzura de los idilios. ¡Qué patriarcales costumbres! ¡Qué nobleza en aquella sencillez! ¡Qué rústica paz virgiliana! Si en vez de ser matemático fueras latinista, repetirías al entrar allí el ergo tua rura manebunt. ¡Qué admirable lugar para dedicarse a la contemplación de nuestra propia alma y prepararse a las buenas obras! Allí todo es bondad, honradez; allí no se conocen la mentira y la farsa como en nuestras grandes ciudades; allí renacen las santas inclinaciones que el bullicio de la moderna vida ahoga; allí despierta la dormida fe, y se siente vivo impulso indefinible dentro del pecho, al modo de pueril impaciencia que en el fondo de nuestra alma grita: «quiero vivir».


Porque este es el motivo principal de la novela, el nombre de las cosas y lo que las cosas son en realidad (y perdonad que repita el texto):

-¡El cerrillo de los Lirios! -dijo el caballero, saliendo de su meditación-. ¡Cómo abundan los nombres poéticos en estos sitios tan feos! Desde que viajo por estas tierras, me sorprende la horrible ironía de los nombres. Tal sitio que se distingue por su árido aspecto y la desolada tristeza del negro paisaje, se llama Valle-ameno. Tal villorrio de adobes que miserablemente se extiende sobre un llano estéril y que de diversos modos pregona su pobreza, tiene la insolencia de nombrarse Villa-rica; y hay un barranco pedregoso y polvoriento, donde ni los cardos encuentran jugo, y que sin embargo se llama Valdeflores. ¿Eso que tenemos delante es el Cerrillo de los Lirios? ¿Pero dónde están esos lirios, hombre de Dios? Yo no veo más que piedras y yerba descolorida. Llamen a eso el Cerrillo de la Desolación y hablarán a derechas. Exceptuando Villahorrenda, que parece ha recibido al mismo tiempo el nombre y la hechura, todo aquí es ironía. Palabras hermosas realidad prosaica y miserable. Los ciegos serían felices en este país, que para la lengua es paraíso y para los ojos infierno.

Así no hay nada casual en los nombres escogidos por Galdós. Ni que el protagonista se llame Rey, ni que sus oponentes se llamen, con castiza sorna, Perfecta e Inocencio. En la novela comprobaremos como “inteligencia y fuerza” son armas inútiles contra la cerrazón hipócrita, contra la ambigüedad moral.

Como me gusta la descontextualización traigo la lista de los títulos de los capítulos de Doña Perfecta. Es un inusual resumen de la novela:

¡Villahorrenda...!, ¡cinco minutos...!
Un viaje por el corazón de España
Pepe Rey
La llegada del primo
¿Habrá desavenencia?
Donde se ve que puede surgir la desavenencia cuando menos se espera
La desavenencia crece
A toda prisa
La desavenencia sigue creciendo y amenaza convertirse en discordia
La existencia de la discordia es evidente
La discordia crece
Aquí fue Troya
Un casus belli
La discordia sigue creciendo
Sigue creciendo, hasta que se declara la guerra.
Noche
Luz a oscuras
Tropa
Combate terrible.- Estrategia.
Rumores.- Temores.
Desperta ferro
¡Desperta!
Misterio
La confesión
Sucesos imprevistos.- Pasajero desconcierto.
María Remedios
El tormento de un canónigo
De Pepe Rey a D. Juan Rey
De Pepe Rey a Rosarito Polentinos
El ojeo
Doña Perfecta
De D. Cayetano Polentinos a un su amigo de Madrid

Una de las cosas que más me sorprenden en Doña Perfecta es la vigencia de las condiciones sociales que describe Galdós. La novela funciona como crónica nacional y al mismo tiempo como novela romántica, pero alcanza la perfección literaria en la combinación de ambas. No se puede decir que Doña Perfecta sea más una crítica política que una aventura sentimental, pero lo que prevalece en la lectura es la denuncia de la amenaza para la paz social que constituyen los fanáticos. Se podría decir que hace lo mismo con la ingenuidad con la que se combate la intransigencia, pero cuando el narrador omnisciente escoge al amante que no puede alcanzar al objeto de su amor para centrar la narración, Galdós se pone claramente, a través de un viejo recurso literario, a favor de Rey, contra Doña Perfecta y Don Inocencio, impertérritos en sus decisiones hasta el desenlace final.

¿Hay arrepentimiento? Galdós, inteligentemente, elude la cuestión. La narración finaliza con un cambio al género epistolar que comunica los acontecimientos pero no los explica, una argucia del narrador omnisciente que se escuda en los hechos para no opinar. 

Pero Galdós ha sido bastante explícito durante toda la novela. Y en su agudeza no sólo ha relatado las condiciones de una realidad histórica. Lo triste es constatar que la cerrilidad inmovilista de los que apelan a la tradición y a la fe (que no a la razón) da sus frutos: Han pasado ciento cincuenta años entre Doña Perfecta y nuestra cotidianidad y las cosas parecen haber cambiado poco en España.

Fuente: http://ellamentodeportnoy.blogspot.com/2006/09/doa-perfecta-de-benito-prez-galds.html



              (Director: Alejandro Galindo. México, 1951)           (Director: César F. Ardavín. España, 1977)






Benito Pérez Galdós nació en Las Palmas de Gran Canaria en 1843, hijo de Sebastián Pérez, teniente coronel del Ejército y de Dolores Galdós. Desde niño (Infancia en las Palmas) fue aficionado a la música, al dibujo y a la literatura. Es en opinión general, el mayor novelista español después de Cervantes.

A los diecinueve años se traslada a Madrid (en Retrato familiar y social: Galdós, ciudadano de Madrid; Huellas del Madrid Galdosiano; el Madrid Galdosiano). Allí conocería a don Francisco Giner de los Ríos, fundador de la Institución Libre de Enseñanza, quien le alentó a escribir y le orientó hacia el krausismo. Durante los primeros años de su estancia en la corte frecuentó redacciones y teatros. Escribió en La Nación y en El Debate.

Mapa de Madrid, 1857.La Fontana de Oro (1870), La sombra (1871) y El audaz (1871) fueron los títulos de sus primeras novelas, que revelan todavía una influencia del Romanticismo. Publicó artículos (en La obra: Fronteras entre novela y artículo periodístico; Galdós periodista) políticos en la Revista de España y algo de ellos, así como el ataque al régimen anterior a la Revolución de 1868 y el inmovilismo de la tradición, se plasma en sus obras de tesis de la misma época: Doña Perfecta (1876), Gloria (1877), La familia de León Roch (1878) y Marianela (1878).





Abre el camino al Naturalismo con La desheredada (1881), la primera de sus novelas contemporáneas a la que le seguirán El doctor centeno (1883), Tormento (1884) y La de Bringas (1884). El amigo manso (1882) es una de las creaciones más originales de Galdós. Lo prohibido (1884-85) es la novela galdosiana más impregnada de Naturalismo. Fortunata y Jacinta de 1886-7 es un vasto mural donde la historia, la sociedad y el perfil urbano de Madrid sirven de fondo a un argumento que presenta a dos jóvenes enamoradas del mismo hombre.

De su vida íntima sabemos que tuvo una hija ilegítima y amoríos con Emilia Pardo Bazán (en Epistolario: Cartas con Emilia Pardo Bazán). Nunca se casó pero plasmó su tipo ideal de compañera en una mujer ya mayor: Teodosia Gandarias (en Epistolario: Cartas a Teo; Cartas a Teodosia Gandarias), en el drama Pedro Minio (1908). Constantemente predicó un tipo de amor más libre, que veríamos en Realidad y Tristana, aunque se opuso a las costumbres demasiado licenciosas.

En 1873 aparecieron las dos primeras series de los Episodios nacionales. Leyó a Balzac (en Retrato familiar y social: Galdós y sus contemporáneos europeos), a los novelistas rusos y a Dickens de quien tradujo Pickwick papers. Aprovechó las rápidas apreciaciones e indicaciones sobre sus países. Acusó a los escritores contemporáneos de incapaces de describir la vida de su tiempo. Sólo excluyó de sus ataques a Fernán Caballero y a José María Pereda. Urgió a los otros escritores a tomar las grandes conclusiones de los problemas sexuales y espirituales de la clase media urbana de su época como principal fuente de inspiración. Sus últimos escritos teóricos añaden poco a estas ideas. Merecen citarse el prólogo a El sabor de la tierruca de Pereda, un memorial dirigido a la Real Academia Española y el prólogo a la tercera edición de La Regenta, de Clarín.

Al final de la década de los 80 y a comienzos de la siguiente publica Miau (1888), La incógnita (1889), Torquemada en la hoguera (1889), Realidad también en 1889 y Ángel Guerra de 1891, en donde experimenta una nueva manera de novelar. Los problemas éticos aparecen en Tristana (1892), Nazarín (1895), Halma (1895) y Misericordia (1897). Frecuentemente (como en Nazarín o Misericordia), sus novelas parecen recordar a Dostoievski. Su penetración psicológica ha sido igualada pocas veces. Entre sus características más definidas se cuentan un estilo personal vigoroso y muy marcado; un gran conocimiento de la locura y la esquizofrenia (no hay que olvidar su interés por Don Quijote) raramente preciso; un efectivo y sistemático manejo del simbolismo (evocador de su propia desilusión por la debilidad de España) y una conmovedora lástima por la gente que pretende elevarse de la bondad a la santidad.

Las obras dramáticas de Galdós (en La obra: El teatro de Galdós, representaciones en blanco y negro) fueron frecuentemente críticas por tener un carácter esencialmente novelesco. Ciertamente, adaptó para el teatro sus propias novelas Realidad en 1892, La loca de la casa en 1893, Doña Perfecta en 1896, El abuelo en 1904 y otras, que fueron acogidas con éxito por el público y por la crítica. Electra, por motivos políticos o, en todo caso, extraliterarios, constituyó un acontecimiento nacional. El autor nunca había sido tan serio, tan cuidadoso y preocupado como en estos dramas. Hemos de indicar que estas cualidades se hallaban en el teatro español de aquel tiempo. Su influencia para la escena posterior fue benigna. 

En sus últimos años la oposición creciente se vio patente en la candidatura rechazada y poco después aceptada de la Real Academia. 

Le dolió que la generación del 98 no le considerara su mentor. La concesión del premio Nobel de literatura a Echegaray (autor muy inferior y de escasa valía) lo consideró un mazazo a la mejor literatura española de su tiempo. En 1912 quedó ciego (en Los últimos años: La ceguera), aunque no por ello sufrió menos la insolvencia en sus últimos años. Por entonces escribió una tercera, cuarta y, finalmente, quinta serie de Episodios nacionales entre 1898 y 1912; de la última serie únicamente aparecieron seis volúmenes, quedando así incompleta.

En cuanto a su vida política fue elegido diputado a Cortes por Guayama en 1886. En 1907 encabezó la lista a la candidatura de la Conjunción Republicano-Socialista por Madrid.

La labor de Benito Pérez Galdós fue la de transformar el panorama novelesco español de aquella época. Dejó al lado el romanticismo y avivó el realismo español, dotando tanto de una gran expresividad a la narrativa como de nuevas formas aptas para el entendimiento del mundo y de la obra.