miércoles, 27 de mayo de 2020

"El buen soldado", de Ford Madox Ford (miércoles 27 de mayo, 20 h)


CLUB DE LECTURA VIRTUAL



Martin Seymour-Smith escribió que se trata de “la novela de mayor perfección formal de la literatura inglesa”. Graham Greene decía que volvía a ella una y otra vez para descubrir siempre algo nuevo que admirar. Hay un evidente aire de familia entre los desdichados espías y los turbios adulterios de Greene y esta inolvidable contradanza del amor y la muerte lograda por Ford Madox Ford. Con no poca vanidad y justificado orgullo, el propio Ford comenta en el prólogo a modo de dedicatoria: “Cielo santo, ¿es posible que yo escribiera tan bien por entonces?”. También recuerda la corrección de su amigo John Rocker al exagerado elogio de un admirador que dijo que El buen soldado era la mejor novela en lengua inglesa: “Cierto, pero se ha olvidado usted de una palabra. ¡Es la mejor novela francesa en lengua inglesa!”.



En cuanto al material, la novela trata de una enloquecida e intrincada maraña de falsedades, rencores, pasiones, celos y venganzas, pero tamizada a través de una voz narrativa prodigiosa, que se instala en la mente del lector desde la atalaya de la formidable primera frase: “Ésta es la historia más triste que jamás he oído”. No lo dice en vano, aunque la trama avanza a trompicones, de atrás hacia delante, de adelante hacia atrás, entre las aparentes torpezas y los olvidos involuntarios con los que el narrador, Dowell, va dosificando la información casi página a página, matizando, modulando, coloreando acciones y personajes, rememorando un pasaje conocido desde un inesperado punto de vista que, de repente, cambia por completo su sentido y su alcance. A pesar de sus vacilaciones, sospechas y lagunas (o mejor dicho, precisamente gracias a ellas), la voz del narrador disfraza una soberana lección del arte de contar. Las dos parejas protagonistas --un matrimonio británico y otro estadounidense-- van girando en torno a la luz del relato como los instrumentos de un cuarteto de cuerda siguiendo una partitura magistral, una aterradora fábula repleta de estupideces y engaños.

En su primera parte el relato parece una simple historia de adulterio de clase alta, un juego de máscaras entre un apuesto y frívolo caballero inglés, Edward Ashburnham --esposo de Leonora, una irlandesa católica, celosa y manipuladora--, y un millonario estadounidense bastante bobo --Dowell, el narrador-- que ni siquiera llega a sospechar la clase de pájara que es su mujer, Florence. Pero a medida que el relato avanza, las complejidades y equívocos que forman las relaciones entre ambas parejas, basadas en la hipocresía, la simulación y le mentira, van formando un asombroso ajedrez de sombras.

“Era un asunto realmente asombroso y creo que a los ojos de Dios habría sido mejor que trataran de arrancarse los ojos unos a otros con cuchillos de cocina. Pero eran gente bien”.

Ford hacía bien en enorgullecerse de su factura: pocas veces el arte de la novela ha volado más alto. Para comprobarlo, si es posible, háganse cuanto antes con la vieja edición de Edhasa, avalada por la espléndida traducción de José Luis López Muñoz. Nunca --que yo sepa-- un escritor ha retratado las desdichas y miserias de la institución matrimonial y la hipocresía de la alta sociedad con la ironía y la profundidad de esta asombrosa sátira. El propio Ford cuenta que, en una ocasión, se encontró con uno de sus asistentes que regresaba al regimiento después de un permiso y lo encontró pálido como la cera. Cuando le preguntó qué le ocurría, el muchacho respondió: “Bueno, ayer le pedí a mi novia que se casara conmigo y hoy he estado leyendo El buen soldado”. A medida que me internaba por los pasadizos de ese infierno doméstico recordaba aquella anécdota que cuenta mi añorado Eduardo Chamorro en su libro de recuerdos Juan Benet y el aliento del espíritu sobre las aguas. De regreso de los Estados Unidos, Benet se quejaba de que era falso eso de que cualquiera podía entrar en una tienda de armas y hacerse con un revólver. Él lo había intentado varias veces sin conseguirlo. Un amigo le pregunta: “Y tú, ¿para qué quieres un revólver, Juan?”. “¿Yo? Por si me caso”.

David Torres
Fuente: https://www.cuartopoder.es/cultura/2018/03/04/el-buen-soldado/





Ford Madox Ford (nombre literario de Ford Herman Hueffer; Merton, 1873 - Deauville, 1939). Escritor británico. En 1908 fundó la revista The English Review, en la que publicó los primeros relatos de D. H. Lawrence y escritos de Thomas Hardy, Henry James y H. G. Wells, y alentó a gran número de escritores luego famosos; colaboró además con Joseph Conrad. De su producción cabe destacar las novelas El buen soldado (1915) y El final del desfile (1924-28). En total publicó más de setenta y cinco volúmenes de novela, poesía, crítica literaria y otros géneros.

Hijo de un crítico musical alemán y sobrino por parte de madre del pintor perrafaelita Ford Madox Brown, vivió en un ambiente familiar artístico e intelectual muy estimulante. A los dieciocho años se convirtió al catolicismo y al año siguiente publicaba su primera novela, The Shifting of the Fire. En 1896 dio a la imprenta una biografía de su abuelo; de este mismo período data su amistad con E. Garnett, S. Crane, John Galdworthy, Joseph Conrad y Henry James, que tendrán un papel determinante en su formación: con Joseph Conrad, por ejemplo, escribiría Los herederos (1900), Romance (1902) y La naturaleza de un crimen (1923).

Ford Madox Ford fundó dos importantísimas revistas literarias: The English Review (1908-1910), en la que colaboraron D. H. Lawrence, Thomas Hardy, H. G. Wells, Joseph Conrad, Henry James, Ezra Pound y W. B. Yeats, y la Transatlantic Review (1924), donde aparecieron textos de Gertrude Stein, Pound, Ernest Hemingway, T. S. Eliot, James Joyce, John Dos Passos y Paul Valéry. 

En la primera década del siglo se dedicó a escribir las novelas históricas de la "trilogía Tudor": The Fifth Queen (1906), Privy Seal (1907) y The Fifth Queen Crowned (1908). Produjo luego brillantes novelas satíricas experimentales: The Call (1910), Ladies Whose Brigh Eyes (1911) y Mr. Fleight (1913).


Pero su obra maestra es El buen soldado (The Good Soldier, 1915), considerada la summa de su madurez literaria. Esta novela, de atmósfera y técnica jamesiana, desvela la íntima fragilidad de los principios morales del hombre contemporáneo, eligiendo el matrimonio y las relaciones sexuales como campo de indagación. El narrador es el cincuentón John Dowell, norteamericano acomodado, hombre bueno y piadoso que con amor y dedicación se ha hecho enfermero de su mujer, Florence, enferma del corazón, y la ha acompañado a los balnearios más elegantes de Europa. Los Dowell conocen a los esposos Ashburnham, la quintaesencia de lo más refinado que haya producido la civilización inglesa: ella, Leonora, es noble, atractiva y espontánea, y él, Edward, es un perfecto gentleman, excelente deportista, buen soldado y campeón de la cortesía. Durante nueve años los dos matrimonios se van encontrando con frecuencia, y sólo la muerte de la pobre Florence, previsible por lo demás, pone fin a esta bella y rara amistad.

Comienza entonces la verdadera experiencia del narrador: su fase de conocimiento trágico, la serie de revelaciones que lo dejarán terriblemente solo, sin esperanza alguna de interpretar el corazón humano. Todo lo monstruoso que se va descubriendo poco a poco a los ojos del pobre Dowell bajo "aquellos nueve años de amistad tranquila" constituye la parte central del libro, y hace de su argumento un símbolo de la erupción de fuerzas malignas que se ocultaban tras las serenas apariencias de la Belle Époque.

Dowell presencia, en primer lugar, un lío morboso entre Edward y la huérfana Nancy que termina, con la complicidad increíble de Leonora, en la locura de la muchacha y en el suicidio del "buen soldado" Edward, seguido inmediatamente de un nuevo matrimonio de Leonora con un joven admirador. Dowell comprende la vida de infierno que los Ashburnham habían llevado bajo las apariencias de la respetabilidad: Edward era un monstruoso egoísta, un hombre fatuo y necio, un libertino inmoral, y Leonora una fanática capaz de cualquier bajeza con tal de someter al compañero amado y odiado, y hacer de él "un buen marido" a toda costa. Los seres inocentes caídos en la red de la pareja modelo eran empujados a la muerte o a la locura, y una de estas víctimas había sido Florence, amante de Edward.

La historia de El buen soldado se relata en apariencia sin un plan preconcebido, con el procedimiento casual y tortuoso de quien, poco a poco, ve hacerse la luz en un pasado que tenía completamente mal interpretado. Pero de esta novela se ha alabado precisamente el modo de narrar extraordinariamente moderno y su técnica, tan perfecta que constituye casi un fin en sí misma: Ford hace un uso habilísimo del punto de vista y del detalle, del montaje y de la correspondencia simbólica, de la ironía y de la anticipación dramática. Su forma es, sobre todo, la expresión de un mundo en el que todos los resortes de la armonía están rotos, y la verdad aparece como imposible. El libro es realmente un caso excepcional: una obra todavía vibrante de cadencias románticas que asimila en forma ejemplar las lecciones de Henry James y de Joseph Conrad, las funde en un lenguaje impregnado de un "humour" inimitable y preconiza temas y atmósferas que serán típicas de novelistas norteamericanos como Ernest Hemingway o Francis Scott Fitzgerald.



Después de la Primera Guerra Mundial, Ford Madox Ford escribió la tetralogía novelesca El final del desfile, compuesta por Algunos no lo hacen (1924), No más desfiles (1925), Un hombre podría resistir (1926) y La última posición (1928), sobre la civilización occidental que desemboca en la Gran Guerra. 

Del resto de su ingente producción literaria (más de setenta y cinco obras) merecen destacarse sus libros de recuerdos: Ancient Lights (1911), Thus to Revist (1921), Return to Yesterday (1931), It was the Nightingale (1934) y Mightier than the Sword (1938). De sus ensayos hay que citar The English Novel (1929) y The March of Literature (1938).


Ruiza, M., Fernández, T. y Tamaro, E.  Fuente: https://www.biografiasyvidas.com/biografia/f/ford_madox.htm


martes, 28 de abril de 2020

"La letra escarlata", de Nathaniel Hawthorne (miércoles 27 abril, 20 h)


CLUB DE LECTURA VIRTUAL



Nathaniel Hawthorne nació en el año 1804 en Salem, Massachusetts, muy cerca de donde hoy vive quien redacta esta reseña y murió en Concord en 1864. Es incluso posible visitar la casa donde nació este notable escritor. En este pueblo muchas cosas llevan el nombre de Hawthorne, incluyendo un hotel en pleno centro, junto al denominado parque central.

En términos generales, Hawthorne es considerado junto con Herman Melville y Edgar Allan Poe como uno de los mejores escritores estadounidenses del siglo XIX. Herman Melville dedicó su famosa novela Moby Dick (1851) a Hawthorne como prueba de su aprecio por lo que el autor de esa ficción llamó su genio literario.


        

Además de la novela La letra escarlata (1850), Hawthorne escribió otras ficciones de largo aliento, tales como La casa de los siete tejados (1851) -un edificio que actualmente funciona como un centro cultural en Salem-, Blithedale (1852), y El fauno de mármol (1860).

Hawthorne también escribió cuentos, y entre sus más conocidos están: «La marca de nacimiento» (1843), «El velo negro del ministro» (1844), «La hija de Rappacini» (1844) del que Octavio Paz hizo una adaptación como obra de teatro en 1953; en ese montaje el autor mexicano mantuvo todos los personajes del texto original pero añadió un mensajero que funciona como el narrador.

Jorge Luis Borges afirmó que los cuentos de Hawthorne expresan el tenue mundo crepuscular, o lunar, de las imaginaciones fantásticas. Para otros escritores sus cuentos son relatos leves y patéticos que tienen un estilo elegante y depurado, donde siempre encontraremos un contraste entre la violencia exterior y la suavidad del tono, entre la voz delicada y las oscuras sugerencias de lo que se cuenta.

Para la crítica literaria, Hawthorne es un autor que encuadra dentro del Romanticismo estadounidense, al igual que Edgar Allan Poe. Su obra tiene siempre como espacio Nueva Inglaterra, en particular el pueblo de Salem; así la novela que nos ocupa recrea intensamente el ambiente puritano que existía en la sociedad estadounidense del siglo XVII.
En años recientes, los críticos han dicho que hay que poner atención a la voz narrativa de Hawthorne, la que no debe confundirse con la voz del escritor, poniendo en duda la vieja idea de que Hawthorne era un escritor moralista y que vivió cargado de complejos.

La letra escarlata fue publicada en 1850 y ha sido reconocida desde el principio como un clásico literario y continúa ocupando un lugar importante entre las obras maestras estadounidenses.

La novela está narrada en tercera persona y se encuentra ambientada en la colonia de Boston (1642). En la ficción se relata la historia de Hester Prynne, una mujer acusada de adulterio y condenada a llevar en su pecho la letra “A” en color escarlata, símbolo de su adulterio.

La trama empieza con un capítulo largo a modo de introducción sobre el edificio de la aduana de Salem, donde el narrador trabajó tres años; acerca de su familia y de la importancia que el pueblo de Salem tiene en la vida del autor, y en torno a algunos compañeros de trabajo. En este capítulo el escritor también nos cuenta que encontró en un sobre de papel un pedazo de tela que contenía la letra A mayúscula de color escarlata, y con este símbolo de género encontró, además, varias hojas escritas que referían la historia de una mujer llamada Hester Prynne (este truco narrativo, como bien sabemos, no es nada nuevo; ya Cervantes lo usó para dar a conocer El Quijote de la Mancha).

La acusada Prynne rechaza revelar la identidad del padre de su hija, tenida fuera del matrimonio (su marido había desaparecido dos años antes). Al salir de la prisión, la mujer se va a vivir a las afueras de la comunidad y trabaja como  costurera; trata de vivir su vida con dignidad dentro de las posibilidades que una sociedad misógina, injusta, autoritaria, y donde prevalece la doble moral, se lo permite.

Otro personaje importante en la novela es el reverendo Dimmesdale, una persona atormentada por la culpa de su pecado el cual no se atreve a confesar pues teme perder la estima de la que goza en la comunidad; además de este personaje también está Roger Chillingworth (que es el reaparecido marido de Hester haciéndose pasar por médico), un hombre sumamente inteligente y manipulador que maquina siempre desde la sombra y no tarda mucho en darse cuenta que el reverendo Dimmesdale es el padre de la hija de Hester.

Hester recibe a Roger Chillingworth en la prisión, quien le dice que va a descubrir quién es el padre de la niña. 


               

El lector atento descubrirá, desde el principio, la importancia que tiene en esta novela el contexto político-religioso que prevalecía en ese entonces en Nueva Inglaterra, y que se extendió hasta finales del siglo XVII, impregnado por el puritanismo religioso de raíz protestante. Sabrá de inmediato que tanto la iglesia como el gobierno tenían intereses en común y en consecuencia actuaban de acuerdo a la hora de castigar una infracción tanto en la esfera de lo político como en la disciplina moral y eclesiástica como la que se describe de tan elegante forma en esta obra maestra.

Fuente (fragmentos): https://www.cineyliteratura.cl/novela-la-letra-escarlata-de-nathaniel-hawthorne-la-estetica-del-erotismo-proscrito/ 



Dir. Roland Joffé (1995)


 Dir. Victor Sjöström (1926)


 
Dir. Wim Wenders (1973)
                                     
      
 

Wakefield es el mejor relato de Hawthorne y acaso uno de los mejores de la literatura.
                                                                                                        Jorge Luis Borges

sábado, 18 de abril de 2020

"LEGIÓN", de Manuel Moyano




Como la gente lectora del club Dante recordará, tuvimos un encuentro con Manuel Moyano y su libro La hipótesis Saint-Germain en enero de 2019. Manuel ha querido compartir con nosotros su último microrrelato, escrito durante su confinamiento.


LEGIÓN

Las civilizaciones se doblegan ante mí. Puedo arrasar imperios. Puedo detener la historia. Puedo sembrar el olvido. Viajo con el viento –como el polen o como tu voz– y nadie me manda. Al igual que los dioses, soy ubicuo. No me importa el tiempo, pero me muevo deprisa. Te aguardo en los pomos de las puertas, en los muebles que usas, en los libros que lees, en la ropa que llevas puesta, en el vaso del que bebes. No puedes verme. No puedes olerme. No puedes oírme. No esperes clemencia de mí. No pretendo nada, sólo ocurro. No pienso en nada, sólo existo. No odio a nadie, sólo destruyo. Ni las estrellas del cielo ni los granos de arena me aventajan en número. Soy uno. Somos muchos. Somos nadie. 

    


Satán esparciendo semillas (1882). Félicien Rops

martes, 14 de abril de 2020

¡LECTURAS VIRULENTAS!


Desde el club de lectura Dante os invitamos a que nos mandéis fotos vuestras o de cualquier miembro de vuestra familia durante uno de esos preciados "momentos de lectura". Entre los participantes, durante la Feria del Libro (si se celebra) o una vez que se normalice el uso diario de la Biblioteca, se sorteará un magnífico lote de libros. 


Envíos a: info.biblioteca@cieza.es 


Os recordamos que tendremos nuestra primera sesión virtual del club de lectura el próximo 29 de abril, miércoles (19:30 h), donde compartiremos opiniones acerca de uno de los clásicos de la literatura norteamericana: La letra escarlata, de Nathaniel Hawthorne. 



Y... como muestra del contagio de la gente lectora de nuestro club, aquí van algunas fotos:




















sábado, 28 de marzo de 2020

PROGRAMACIÓN 2020-21



Como cada año, las lectores y los lectores del club de lectura Dante elaboran colectivamente el calendario del siguiente curso. 

Estos son los resultados de la selección de los diez libros que compondrán el calendario 2020-21 de entre los veinticinco títulos propuestos: 



lunes, 9 de marzo de 2020

"Habitaciones separadas (20 años...", de Luis Gª Montero (miércoles 11 de marzo)



Premio Nacional de Poesía 1995

«Tono sostenido, poderosa nostalgia, emoción delicada que no alza la voz, poesía escueta, ceñida, Habitaciones separadas es la obra de un poeta joven, pero ya importante. La poesía de Luis Gracia Montero indica una de las tendencias mas valiosas de la lírica española contemporánea, esa línea que se ha llamado «poesía de la experiencia». Podríamos llamarla también poesía de la vida, poesía que trata de explorar la realidad de todos los días, que colindan por una parte con lo maravilloso y por otra con lo cotidiano. Es un libro lleno de emociones en el cual, estoy seguro, los jóvenes van a reconocerse. Pero no solo ellos, todos nosotros podemos reconocernos en muchos momentos de este libro escrito en versos diáfanos y al mismo tiempo inteligentes»

Octavio Paz


La editorial Visor ha lanzado una edición especial del libro Habitaciones separadas (1994) de Luis Garcîa Montero, un volumen decisivo en la obra creativa del escritor y decisivo tambiên en la historia de la poesîa española contemporánea.

Cada poema va acompañado por las palabras, interpretaciones y los recuerdos de algunos lectores de lujo, protagonistas de la poesía española e hispanoamericana. Así, en el epílogo de esta novedosa edición, aparecen las palabras del director del Centro Cultural Generación del 27, José Antonio Mesa Toré, que cuenta que "Habitaciones separadas era un libro de frontera pues hablaba de un antes y un después; una obra de calculada carpintería esctructural en la que el sujeto poético se confesaba ante el espejo, haciendo balance del camino andado hasta aquel momento, cercano ya a su mitad, para desvelarse a sí mismo quién era, cómo era y por qué era así y no de otra forma".

Otros escritores que han dejado su recuerdo en Habitaciones separadas son Felipe Benítez Reyes, Sergio Arlandis, Carlos Pardo, Pere Rovira o Luis Alberto de Cuenca.










LUIS GARCIA MONTERO nació en Granada, en 1958. Es Catedrático de Literatura Española. Entre sus libros de poemas pueden destacarse Y ahora ya eres dueño del Puente de Broklyn (1980), Tristia (en colaboración con Álvaro Salvador, 1982, Hiperión 1989), El jardín extranjero (1983, Hiperión 1989), Diario cómplice (Hiperión, 1987), Las flores del frío (Hiperión, 1991), Habitaciones separadas (Visor, 1994), Completamente viernes (Tusquets, 1998), La intimidad de la serpiente (Tusquets, 2003), Vista cansada (Visor, 2008), Un invierno propio (Visor, 2011), Balada en la muerte de la poesía (Visor, 2016) y A puerta cerrada (Visor, 2017). 





Su poesía juvenil fue reunida en el volumen Además (Hiperión, 1994). Ha reunido también una selección de su obra en Casi cien poemas (Hiperión, 1997), Antología personal (Visor, 2001), Poesía urbana (2002), Poemas (Visor, 2004) Poesía. 1980-2005 (Tusquets, 2006), Cincuentena (2009) y Ropa de calle (Cátedra, 2011), Almudena (Valparaíso, 2015), Poesía. 1980-2015 (Tusquets) y Un mundo navegable (Monte Ávila, 2017). 

Se le han concedido los Premios Federico García Lorca de la Universidad de Granada (1980), Adonais (1982), Loewe de Poesía (1993), Premio Nacional de Poesía (1994), Premio Nacional de la Crítica (2003), Premio de la Crítica de Andalucía (2008), Premio Poetas del Mundo Latino (2010) y Ramón López Velarde (2017). Se le ha concedido también la Medalla de Oro de Andalucía, el título de Profesor Honorario y Académico Ilustre de la Universidad de Mar del Plata y el nombramiento de Hijo Predilecto de Andalucía.


Como ensayista ha publicado El teatro medieval. Polémica de una inexistencia (1984), Poesía, cuartel de invierno (1987, 1988, Seix Barral, 2002), ¿Por qué no es útil la literatura? (en colaboración con Antonio Muñoz Molina, Hiperión, 1993), Confesiones poéticas (Diputación de Granada, 1993), El realismo singular (Libros de Hermes, 1993), Aguas territoriales (Pre-Textos, 1996), Lecciones de poesía para niños inquietos (Comares, 1999), El sexto día. Historia íntima de la poesía española (Debate, Madrid, 2000), Gigante y extraño. Las Rimas de Gustavo Adolfo Bécquer (Tusquets, 2001), Los dueños del vacío (Tusquets, 2006), Inquietudes bárbaras (Anagrama, 2008), Francisco Ayala el escritor en su siglo (Los libros de la estrella,2009), Un lector llamado Federico García Lorca (Taurus, 2016) y ediciones críticas de Federico García Lorca ( Poema del cante jondo , Espasa Calpe, 1992), Rafael Alberti (Obras completas, Aguilar, 1988), Luis Rosales (El náufrago metódico, Visor, 2005) y Carlos Barral (Cuaderno de Metropolitano , Cátedra, 1997).


Es también autor del libro de prosa narra­tiva Luna del sur (Renaci­mien­to, 1992) y de las novelas Impares, fila 13 (Planeta, 1996), escrita junto a Felipe Benítez Reyes, Mañana no será lo que Dios quiera (Alfaguara, 2009), una biografía novelada de Ángel González a la que se concedió el Premio del Gremio de Libreros al mejor libro del año 2009, No me cuentes tu vida (Planeta, 2012) y Alguien dice tu nombre (Alfaguara, 2014). Ha recogido selecciones de sus artículos literarios en los libros La puerta de la calle (Pre-Textos, Valencia, 1997), La casa del jacobino (Hiperión, Madrid, 2003), Almanaque de fabulador (Tusquets, 2003) y Una forma de resistencia (Alfaguara, 2012).

Fuente: https://luisgarciamontero.com/biografia/


En julio de 2018 fue nombrado director del Instituto Cervantes.

Con Ángel González y Joaquín Sabina

miércoles, 12 de febrero de 2020

"El curioso incidente...", de Mark Haddon (miércoles 12 de febrero)




El protagonista, Christopher Boone, es un chaval de 15 años que se sabe todas las capitales del mundo y cada número primo hasta el 7.057, pero es incapaz de comprender las emociones humanas. En la novela no se cita de forma explícita, pero Christopher es un niño con síndrome de Asperger.

El escritor Mark Haddon propone una trama detectivesca para acercarnos a este subtipo de autismo y a las dificultades para su integración social. Todo comienza cuando el protagonista descubre que el perro de su vecina ha sido asesinado. Debido a la gran empatía que siente hacia los animales, Christopher decide rastrear por su cuenta a quien atravesó al pobre can con un horcón. 

Lo fantástico del relato es que, al ser contado en primera persona, nos presenta situaciones tortuosas percibidas con total indiferencia por el chico. Es un punto de vista arriesgado y al que no estamos acostumbrados, pero su precisión ha sido aplaudida en todo el mundo. 



Grandes tótems de la literatura, como Ian McEwan y Oliver Sacks, elogiaron al joven autor y compararon a su héroe con Oliver Twist y Holden Caulfield. Otra forma efectiva de derribar los mitos en torno al Asperger y comprender un síndrome que es castigado por su desconocimiento de los límites sociales y los métodos naturales de comunicación.

La novela ganó en 2003 el premio Libro del Año Whitbread, en 2005 el premio al Mejor primer libro para jóvenes lectores  y en 2004 el Premio para Escritores de la Commonwealth como mejor primer libro.

Fuente: https://www.eldiario.es/cultura/tres_libros/voces-ninos-merece-pena-escuchar_6_632446761.html

Otros títulos donde se aborda el síndrome de Asperger:





TESTIMONIO
"Vivir con Asperger"








Mark Haddon (Northampton, 28 de octubre de 1962) es un escritor, ilustrador, pintor y profesor inglés.

Estudió literatura inglesa en el Merton College de Oxford finalizando sus estudios en la universidad de Edimburgo.

Trabajó durante un tiempo con personas con limitaciones físicas e intelectuales, lo que le ayudó a crear su primera novela, El curioso incidente del perro a medianoche. Ha publicado numerosos cuentos para niños, ilustrados por él mismo, y ha ejercido como guionista para series y películas de TV.

Actualmente da clases de literatura creativa en la Universidad de Oxford y en la fundación Arvon, y se dedica a la pintura abstracta. Está casado con Sos Eltis.

Novelas traducidas al castellano
El curioso incidente del perro a medianoche (2003)   
Un pequeño inconveniente (2006)  
El hundimiento del muelle (2018)  

Fuente: https://es.wikipedia.org/wiki/Mark_Haddon