
Eugène Henri Paul Gauguin (París, 7 de junio de 1848 - Atuona, Islas Marquesas, 9 de mayo de 1903) fue un pintor post-impresionista. Jefe de filas de la Escuela de Pont-Aven e inspirador de los Nabis, su obra está considerada entre las más importantes de entre los pintores franceses del Siglo XIX. Sus experimentos con el color y el conjunto de su obra influyeron en la evolución de la pintura, en especial sobre el fauvismo, movimiento que se desarrolla entre 1898 y 1908. Nace en París el 7 de junio de 184 en el seno de una familia liberal. Su madre, Aline Marie Chazal, era descendiente de terratenientes españoles de América del Sur y del virrey del Perú. La vida de la feminista y escritora Flora Tristán, abuela de Paul Gauguin, corre por las páginas de “El Paraíso en la otra esquina”, novela del Nobel de Literatura Mario Vargas Llosa.
Cuando Paul contaba sólo con un año, la familia tuvo que huir a América tras el golpe de Estado de Napoleón III en 1851. Durante el viaje su padre murió y su madre tuvo que recurrir a la hospitalidad de sus parientes en Lima (Perú). En 1855 regresan a Francia. Gauguin estudiará en Orleans entre 1859 y 1865, y siendo aún muy joven se embarca en la marina mercante, y luego en la Armada Francesa, en la que sirve a bordo de la corbeta Jerôme Napoléon. A su regreso a Francia, en 1870, trabaja como agente de cambio en la Bolsa de París, llevando una vida acomodada junto a a su mujer, la danesa Mette-Sophie Gad, y sus cinco hijos.

En 1874, Gauguin conoce la obra del pintor Camille Pissarro y visita por primera vez una muestra de pintura impresionista. Se aficiona al arte, lo que le lleva a tomar clases de pintura y a hacer sus primeros intentos de creación en este terreno. En 1882 deja su trabajo en la Bolsa para dedicarse por completo a su nueva pasión, la pintura. Tras una estancia en Dinamarca con su familia, decide regresar solo a París en 1885 para dedicarse exclusivamente a la pintura. Gauguin se traslada a Ruán, en Normandía, en donde se ha instalado Pissarro.
En 1887-88 viaja junto a su amigo Laval a Panamá y la Martinica. Este viaje resultará fundamental para su futuro artístico, pues le mostrará la sensualidad del color y le llevará a interesarse por la naturaleza primitiva. Regresa enfermo y abatido, y encuentra la hospitalidad de Theo Van Gogh, quien además expondrá sus pinturas en su propia galería.






















